Indalecio Alejándrez Mesa: De Troya a la inmortalidad

El reconocido mánager de selecciones granmenses y cubanas de softbol femenino recibió, este sábado, la placa y la sortija que lo acreditan como miembro del Salón de la fama del softbol internacional.
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Por Leonardo Leyva Paneque | 21 noviembre, 2016 |
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FOTO / Marlene Herrera Matos
FOTO / Marlene Herrera Matos

A Indalecio Alejándrez Mesa le resulta imposible ocultar la alegría que lo invade. Quizá, en estos momentos, se siente el hombre más feliz del mundo, después del alto reconocimiento que recibió ante su pueblo, en Manzanillo.

“Me cogió de sorpresa y no lo esperaba, tan de pronto así, que tuvieran en cuenta mis resultados en mi larga trayectoria”, comentó sobre la noticia que lo marcó hace algo más de año, cuando tuvo la confirmación de que sería exaltado al Salón de la fama del softbol internacional.

Aunque su carrera es amplia y exitosa considera que “en el 2013 cuando fuimos campeones de los Juegos mundiales (en los deportes que no se convocan a Juegos Olímpicos), de Cali, Colombia, donde participaron 134 países; y el oro que ganamos en la Copa Intercontinental de Italia, en 1998”, fueron los resultados, cómo mánager de la selección cubana femenina, que más influyeron en la decisión.

Sus inicios en la difícil misión de dirigir se remontan a la última década del siglo pasado, con el conjunto juvenil granmense, “al ganar cuatro campeonatos nacionales consecutivos, de 1992 a 1995”, sin duda, su mejor presentación como timonel.

Desde entonces, se convirtió en el principal artífice de los innumerables éxitos del softbol femenino de aquí, “hemos alcanzado más de 20 títulos en clásicos domésticos”, argumenta.

Cuando apenas era un niño, Indalecio inició jugando béisbol en su natal Troya. Y aunque su pasión por el deporte creció, fue la bola blanda el que finalmente lo cautivó, pero sin apartarse definitivamente del mayor pasatiempo de los cubanos.

Indalecio se resiste a abandonar el softbol, “he echado mi vida en esto”, expone, quien dirigió a los Alazanes de Granma por tres temporadas consecutivas en Series nacionales (51, 52 y 53) y prosigue su trabajo con la preselección nacional de softbol femenino.

De todas maneras, algo le preocupa al manzanillero: “Las continuas deserciones de jugadoras, por lo que tratamos de recuperar la base, pero el espacio no nos los dan, y ha sido bastante difícil”.

Por eso, la provincia hizo una propuesta de crear una escuela territorial –en la Alfredo Utset Bertot-, la Dirección provincial de Deportes lo aprobó y estamos en espera de la confirmación de la Dirección nacional del organismo. Sería muy beneficioso para el softbol cubano y granmense”, acotó uno de los principales promotores de la idea.

“El futuro estaría garantizado si funciona la Academia”, asegura, y advierte sobre el peligro de perder muchas jugadoras que emigran para el béisbol, “si no retenemos a las muchachitas que ganaron el juvenil estamos en riesgo de perderlas”, concluye.

Entre los lauros que ostenta Alejándrez Mesa en su extensa hoja de servicios, se incluye la corona en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata, Argentina, en 1995; junto a las distinciones de Hazaña Laboral, Mártires de Barbados y la Orden al Mérito Deportivo, entre otras condecoraciones.

Una y otra vez Indalecio exterioriza su felicidad: “Imagínate, en el salón de los inmortales, fue una comisión internacional la que me eligió”, dice, a sabiendas de que esa distinción le exija más de lo que ha hecho hasta ahora.

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  1. Felicidades para indalecio hombre de admirar después que lo hicieron sufrir tanto s por más de 10años siendo el mejor entrenador y campeón nacional Sin darle una misión pero ahy está en el salón de la fama y yo también por qué los 4 campeonatos nacionales juveniles yo fui quien le dio el triunfo al igual que sus demás éxitos como entrenador