Industria alimentaria: Con el ojo en el control

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Por Sara Sariol Sosa | 8 marzo, 2019 |
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FOTO/ Luis Carlos Palacios Leyva

Cuando José Rafael Fontanar Remón habla de la Empresa provincial de la Industria Alimentaria, expresa batalla y optimismo.

Lo ha hecho incluso en los últimos meses, a pesar de que la entidad ha atravesado una de las mayores desestabilizaciones con su producto base, la harina, del cual ha recibido solo 70, de las 82 toneladas que demanda para sus elaboraciones diarias.

Por tal razón, el pan, que incluso en tiempos normales nunca ha logrado despojarse de los cuestionamientos por su fluctuante calidad, ha desatado nuevas preocupaciones, no solo por su pésima textura, sino también por las molestas colas que ha debido enfrentar la población para adquirir el alimento liberado, destino productivo más afectado.

– ¿Cuándo podrá hablarse de una normalización?

“Hemos estado informando al pueblo sobre esa situación, y las alternativas para mantener tanto el pan de la canasta básica, como el compromiso con los principales organismos, Salud, Educación, Comercio y gastronomía, y otros priorizados, argumentó en reciente entrevista a la prensa Fontanar Remón.

“Ya se anuncia una estabilidad, pero téngase en cuenta que el problema surge por dificultades en los molinos de Santiago de cuba, que nos han obligado a trabajar con una harina sin el reposo necesario, se molina por la mañana, llega por la noche a las unidades, e inmediatamente comienza la elaboración

“Eso incide en la calidad; aun así, seguimos insistiendo en que la calidad depende del cuadro centro, del compromiso de los colectivos laborales, del aprovechamiento de los recursos”.

El director general de Industria Alimentaria granmense volvió a retomar como ejemplos a las panaderías La defensa y la de la comunidad Aeropuerto Viejo, en Bayamo, y la 13 de marzo de Jiguaní, que también en estos meses de crisis han logrado un producto final mejor que el de otras panaderías del territorio.

Por consiguiente, la entidad reafirma el compromiso de mantener en la mira el control en esa dirección, y otras que la conduzcan a la eficiencia total.

¿Qué acciones marcan ese objetivo?

“Llegamos al balance de trabajo del 2018 con indicadores positivos; en las ventas, por citar algunos, completamos 98 millones de pesos, y crecimos en un 3,6 por ciento, con respecto al período anterior

“Después de cinco años con capital de trabajo negativo, alcanzamos utilidades por encima de 14 millones de pesos, dos millones más que lo planificado, y eso también obedece al trabajo de control interno

“La empresa cierra con más de 22 millones pesos por cobrar al sector del Comercio y la gastronomía, de estos 12 millones fuera de término, pero hemos encontrado salida en una estrategia con el Banco”.

Se refiere Fontanar a las posibilidades que brinda el factoraje, una transacción de sus cuentas por cobrar a la institución financiera, para poder recibir dinero en efectivo más rápidamente de lo que lo haría si esperara el demorado pago de sus clientes.

Ese también llamado financiamiento de cuentas por cobrar, y que no siempre las entidades aprovechan, requiere sin embargo del control estricto de la producción, de ver la documentación como elemento fundamental del control, desde el vale de recepción de las materias primas hasta las ventas.

“Es verdad que el Banco, por ser su función estatal, tiene en esa operación un margen de ganancia, pero es mejor perder un por ciento del dinero, que lidiar con cuentas negativas”, reconoce Fontanar.

“Este sistema ha venido a darle respuesta positiva a la empresa, pero tenemos que resolver los problemas que persisten en la documentación primaria.”

– ¿Cómo abatir totalmente el desvío?

“Hay por estos días un intensivo en la fiscalización y el enfrentamiento tenaz a quienes, aprovechándose de la adversa cobertura, insisten en lucrar con productos destinados a elaboraciones para el pueblo.

“El problema es complejo, pero sabemos cómo controlarlo, y se resolverá según vayamos ganando en la calidad de los cuadros y de los colectivos, cuando el trabajo sea mucho más eficiente, y también la atención al hombre, el mejoramiento de sus condiciones de trabajo.

“Es elemental lo referente al salario medio, que también va a crecer cuando la harina se estabilice, pues este período nos ha llevado a aplicar iniciativas, que ya nos permiten duplicar valores en otras elaboraciones como las conservas, con igual demanda popular”.

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  1. Saludos, es lastimoso que los cuadros de dirección de una entidad sigan hablando de deficiencias como parte de lo que compete al otro y no a mi subordinado, al que yo debo exigir por la eficiencia y calidad de lo que hace, así nunca resolveremos los problemas pues siempre son del otro, igualmente que hablemos de estrategia para seguir solventando las cuentas por cobrar o por pagar cuando debemos hablar hace muchos años de la solución a dicho problema, hace unos días el Presidente Díaz Canel ha vuelto sobre el tema pero ahora entiendo por qué no se resuelve pues buscamos válvulas de escape en lugar de soluciones, no me explico cómo un Director puede reconocer que en algunas panaderías se logra un pan de calidad y en otras un pan incomible, que solo la necesidad nos lleva a no prescindir de él, hay que preguntarle al Director a quién corresponde resolver el problema en estas unidades; así seguiremos hablando de la calidad del pan en este man dato y todos los sucesivos que tengan los directivos que creen que el problema no es de ellos.