Inestables, pero vivos

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Por Leonardo Leyva Paneque | 27 septiembre, 2019 |
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Si la visita a Santiago de Cuba no dejó un buen saldo para los Alazanes, al caer en dos de los tres partidos frente a las Avispas, conservaron opciones de traspasar el segmento inicial en la actual campaña beisbolera.

De todas maneras, ya igualaron el número de victorias de la versión 58 y aunque su paso no es firme, ha sido superior al de la temporada pasada, cuando por esta fecha su eliminación era solo cuestión de tiempo.

Aún así, hay quienes se resisten a ver a varios de sus jugadores, como refuerzos, en la segunda fase del campeonato, realidad que está latente porque el conjunto dista mucho del que se coronó en las ediciones 56 y 57.

De hecho, se siente la ausencia de Guillermo Avilés, que unido al aporte casi nulo de Lázaro Cedeño, entre otros factores, han incidido en el discreto rendimiento ofensivo, deuda que arrastran los granmenses desde el clásico anterior.

El average colectivo de 272, para el escaño 13, con apenas 151 carreras anotadas (permitían 177), solo por delante de Pinar del Río (146), Villa Clara (132) y Guantánamo (109), ofrecen una idea más exacta de su desempeño.

La merma ofensiva de los Alazanes toma matices insospechados ante su pobre poder al bate (SLU 368 y 17 jonrones), pero sin recursos para embasar bateadores y mucho menos producir carreras: con pálido OBP de 364, solo dos bases robadas en 11 intentos y más ponches que boletos (169-139).

Por supuesto, resultaría raro encontrar a un granmense entre los punteros en algún departamento. Por ejemplo, el camarero y tercer bate Carlos Benítez encabeza las carreras producidas del conjunto (32), alejado del líder en ese acápite, el cienfueguero Yusniel Ibáñez que le dobla la cifra.

Esa ha sido la principal laguna de la tropa comandada por Carlos Martí, sin olvidar la defensa mediocre y la poca profundidad en su cuerpo de lanzadores, pero en este último aspecto se muestra la mejor cara.

Más allá de cualquier estadística, la selección exhibe notables carencias en varias posiciones, lo que encendería las alarmas si se avanzara al torneo élite.

Además de la conocida limitante con la receptoría, en la inicial y en el jardín derecho -sin contar el hueco que tapó Roel Santos con su incorporación- demostró que a algunas figuras aún les queda grande el certamen.

Sin embargo, para sobrevivir a la primera etapa los Alazanes necesitan terminar la tarea que impone el tramo final, aunque a todas luces acceder al play off por uno de los comodines parece lo más lógico y asequible.

Mas las dos derrotas ante los santiagueros alejaron la posibilidad de acuñar un boleto directo; mientras se despidieron de la Ciudad Heroica con 19 triunfos y 16 reveses y ubicados en el séptimo lugar, pero sienten la respiración de Isla de la Juventud (19-17), Industriales (18-17) y Pinar del Río (17-19).

Tal vez, el match que sostienen frente a Artemisa, desde este viernes, en el estadio manzanillero Wilfredo Pagés, podría despejar algunas interrogantes.

Luego se trasladarán a la Perla del sur para chocar con los Elefantes, cotejo con opciones de repetirse unos días después en la batalla por los comodines, y de regreso a casa recibirán al decepcionante Ciego de Ávila, en el cierre del calendario regular.

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