El influjo de la singularidad

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Por Sara Sariol Sosa | 10 abril, 2019 |
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La finca cunícula Las bellecitas trasciende por la singularidad de su encargo y la integración del colectivo FOTO/ Rafael Martínez Arias

René Reyna Corrales habla con orgullo indescriptible de su finca Las bellecitas, y tiene para ello muchas razones. La de más peso, por supuesto, es que tanto el nombre, como el objetivo productivo de esta, fueron inspirados por sus dos pequeñas hijas, que casi por un capricho infantil le propusieron iniciar lo que ya es hoy la principal área campesina de producción cunícula del municipio de Yara.

Ubicada en la comunidad rural nombrada Caonao, “Las bellecitas” nació a mediados del pasado año, con el desbroce de marabú y el diseño y la preparación de las jaulas, en su mayoría construida con palos de marabú y tablas, y rellenas de pajas de arroz, porque el conejo, destaca René, aprecia el ambiente natural, y, además, así aprovechan los recursos del lugar, con una consiguiente optimización monetaria.

Cuenta la finca con una masa de 488 animales, de estos 84 reproductoras, 12 sementales, y el resto entre jóvenes en desarrollo y ceba terminal, que 11 trabajadores incluido un médico veterinario, cuidan con absoluto esmero sobre todo por las noches, que es cuando el conejo realizar gran parte de su actividad.

Por esa razón, el colectivo ha organizado su trabajo en tres turnos de trabajo, para ciudad aun por las noches, que los animales se alimenten bien, y que nos les falte el agua, sobre todo a las paridas, pues en ese caso tienden a comerse a sus críos.

Pero eso no sucede en Las Bellecitas, donde el estricto control predomina.  Cada conejo tiene su nombre, y un expediente donde se recoge desde el día que nació, como fue evolucionando, las atenciones médicas, el día que procreó, la cantidad y nombre de los nuevos críos, en fin, una historia de vida.

Cuatro razas se potencian en la finca: semigigante, pardo cubano, mariposa y chinchilla, aunque la prioridad la recibirán las dos primeras, en correspondencia con el propósito de entregar al municipio cada dos meses, 12 mil 500 libras de esta especial carne.

René Reyna, un licenciado en cultura física que con igual pasión se ha vinculado a programas de alimentación popular, resalta que, en función de ese último objetivo, ya crean condiciones para adquirir otras 500 reproductoras, y sembrar sus propias áreas de plantas proteicas.

Hoy los animales consumen cada tres días una carreta de bejucos de boniato (para optimizar el pienso se suministra a las gestantes) que garantiza la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Ramito Benítez, a la cual está integrada “Las bellecitas”, una finca cuya singularidad constantemente nutre al esfuerzo.

EL REY DE LAS SEMILLAS

En Yara también se habla con distinción de Luis López Chávez, integrante de la CCS Octavo Congreso, el mayor productor de frijol y maíz con destino semillas de la provincia.

Con un rendimiento de tres toneladas de frijol por hectárea, cuando es una la media del país, López Chávez prueba la efectividad de lograr una mayor población por área, unido por supuesto a celosas atenciones culturales.

Luis López Chávez ampliará sus aportes sin dejar de ser el mayor productor de granos para semilla en Granma FOTO/ Geidis Arias Peña

En el caso del maíz este productor ha logrado también superar los rendimientos promedios nacionales, pues alcanza cinco toneladas por hectárea, cuatro más que en el país, favorecido tal resultado por la utilización de una variedad de crecimiento erecto, de portes bajos, que permite poner 92 mil platas por hectáreas (contra 20 mil en el caso del maíz tradicional).

Este productor, vinculado a los granos desde hace 20 años, cuenta con una finca en la zona conocida como El Coco, de 30 hectáreas (con 15 trabajadores), es el que más aporta al destino semillas desde hace ocho años, aunque también contribuye al consumo. Este año, por ejemplo, tienen planificado entregar 80 toneladas de frijol para semillas, y 20 para la población.

Entre las proyecciones más sobresalientes, López Chávez destaca su incursión actual en el programa del garbanzo, donde prueba seis variedades procedentes de Siria, y enviadas hasta aquí por el instituto nacional de investigaciones de granos.

Pondera, también, el propósito de la localidad de potenciar en otra finca con que él cuenta, un módulo integral que incluye crianza de pescado, patos, dos mil 50 cerdos, una mini industria, un secadero de grano, y otros encargos importantes, todos a favor de la alimentación del pueblo.

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