Jeovane, otro angoleño agradecido con Cuba

Share Button
Por Daimara Pérez Suárez | 13 julio, 2020 |
0
Jeovane José Dala resultó el graduado más integral de la Universidad de Granma. FOTO/Archivo de la Universidad

Un lustro de residencia en Cuba le ha permitido a Jeovane José Dala Puingui enamorarse del país caribeño, su sistema político-social y su gente.
Aunque la familia lo espera en Malanje, provincia de Angola, las aspiraciones del joven superan la ya lograda Licenciatura en Educación, en la especialidad de Logopedia, y lo animan a permanecer en la isla tras el afán de conquistar dos maestrías y un doctorado.

Con expresión reflexiva en el rostro, narró a la Agencia Cubana de Noticias cuánto habría perdido si erróneamente hubiera seguido aquel primer impulso que tuvo, tras conocer la posibilidad de viajar hasta la Mayor de las Antillas para estudiar una carrera universitaria.

Yo no quería venir, pues todo lo que sabía, principalmente a través de Internet, atentaba contra mis ambiciones profesionales y personales, recordó el bisoño de 27 años de edad, en un español matizado con acento portugués.

Evocó entonces el consejo decisivo de uno de sus tíos, quien con certezas muy diferentes le habló de la pequeña nación del mar Caribe que, pese a su pobre economía y sin pedir nada a cambio, pone a disposición de los hijos de otras tierras la riqueza invaluable del conocimiento.

A esa lección agradece también el título que pronto tendrá en sus manos y que lo acreditará como egresado de la Universidad de Granma, de la provincia homónima, en el oriente de Cuba, donde Jeovane José afirma haber experimentado lo suficiente hasta desterrar aquellas añejas y erróneas percepciones.

Por eso hoy defiendo la verdad de Cuba, la que viven y sienten sus habitantes, quienes a diferencia de muchos pueblos del mundo gozan de derechos garantizados por una Revolución socialista, resaltó.

Becario del campus Blas Roca Calderío, emplazado en la costera localidad de Manzanillo, Dala Puingui acumula una relevante trayectoria que lo acredita como el graduado más integral de la casa de altos estudios, en el actual curso escolar 2019-2020.

Varios méritos hacen al nuevo profesional digno de dicho reconocimiento, entre ellos el Título de Oro, el Premio al Mérito Científico y una destacada participación en actividades laborales, deportivas y culturales.

Aunque no lo esperaba –confesó- agradece ese galardón académico con el mismo regocijo con el cual ha recibido muchos otros que, a su juicio, son ganancias muy personales derivadas de la rica experiencia de vivir en Cuba.

Así destacó los excelentes amigos ganados tanto en la universidad como en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, organización que siempre ha estado al corriente de las necesidades de los estudiantes extranjeros, subrayó.

Otro logro es la conformación de su identidad como cantante, talento que también le ha granjeado reconocimientos en disímiles eventos.

Para la mayoría de sus compañeros, Dala Puingui es El Capitán, apelativo nacido de la chaqueta marinera que llevaba en la primera salida desde Angola, cuando entre los viajantes desconocidos surgió la necesidad de la comunicación y primó la idea de nombrarse según las características físicas y del vestir.

Al llegar al país caribeño, quienes escucharon el apodo continuaron llamándolo así, y Capitán se convirtió también, con el tiempo, en el nombre artístico bajo el cual el joven presenta su voz al público.

Tras el regreso a Angola tiene varias pretensiones, entre ellas crear un proyecto de atención logopédica a partir de un centro comunitario que beneficie a personas con trastornos del lenguaje.

Aunque para eso falten algunos años, mi intención es demostrar lo que he aprendido ayudando a quienes no pueden pagar clínicas privadas, señaló.

Con el apoyo de la familia a sus planes de superación profesional, Dala Puingui decidió aprovechar al máximo las oportunidades que en ese sentido ofrece Cuba, y de paso disfrutar por más tiempo del congrí, el pollo en salsa, la ensalada mixta y el jugo de mango que tanto le gustan.  (Por Daimara Pérez Suárez, ACN)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *