La batalla juego a juego (play offs semifinal)

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Por Osviel Castro Medel | 18 enero, 2017 |
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Lázaro Blanco Matos 1
FOTO / Katheryn Felipe

La cumbre: Nadie olvidará lo acontecido el 15 de enero de 2017 en el estadio Victoria de Girón, de Matanzas.  Una lluvia de proyectiles, salidos de los bates de los Alazanes, y una excelente actuación monticular de Lázaro Blanco dieron a Granma el triunfo más disfrutado de su historia.

Los discípulos de Carlos Martí, con gran slam de Yoelkis Céspedes incluido, noquearon a los “legionarios recordistas” 12-2 y, contra pronósticos de agoreros y de llamados especialistas, llegaron a su primera gran final en series nacionales. Los perdedores: Yoanni Yera y, por supuesto, Víctor Mesa, quien sacó a su abridor en la cuarta entrada, cuando apenas le habían hecho una. La alegría se desbordó en esta tierra y en territorios vecinos.

La estocada: El 14 de enero miles de personas atestaron el “Palacio de los Cocodrilos” para presenciar, en el sexto juego, el cuarto y definitivo triunfo de su equipo en el play off semifinal, pero los Alazanes no creyeron en eso ni en la experiencia de Jonder Martínez y obtuvieron su tercer triunfo de la postemporada (9-6).

El inicialista Guillermo Áviles fue el gran héroe, con dos bambinazos, que impulsaron cinco carreras. El refuerzo Noelvis Entenza disfrutó cada lanzamiento desde el box y resultó el ganador del importantísimo cotejo; necesitó la ayuda del artemiseño Miguel Lahera, quien realizó 44 lanzamientos, y  del tunero Yoelkis Cruz, que sacó el último out. El hecho de haber igualado la serie jugando como visitadores elevó a las nubes el ánimo de los granmenses para encarar el séptimo partido.

El dolor: Muchos se marcharon cabizbajos del Mártires de Barbados, el miércoles 11 de enero. Su equipo cometió siete errores (récord negativo para play off) y, para colmo, fue vapuleado por la toletería rival, la cual fabricó 13 carreras en nueve episodios.

Los anfitriones abrieron el quinto partido con Yoelkis Cruz, quien soportó cuadrangular de Stayler Hernández y doblete de Ariel Sánchez en los dos primeros lanzamientos.  El tunero tuvo que irse temprano del box, algo que presagiaba un desfile de lanzadores. Alfredo Despaigne, con jonrón kilométrico, impulsó dos de las tres carreras de su equipo. Precisamente, él y Carlos Martí dijeron en la conferencia de prensa, posterior al encuentro, que aún era posible triunfar ante Matanzas. “Ellos no han llegado a cuatro victorias todavía”, expresó el experimentado director.

Tropiezo: Granma entera cifró sus esperanzas para el cuarto desafío en el mejor lanzador de la serie, Lázaro Blanco. Pero el yarense no se presentó en su habitual forma ese 10 de enero y toleró tres anotaciones en la primera entrada. Nadando contra corriente, los Alazanes lograron igualarle el marcador al refuerzo santiaguero Dany Betancourt a mitad del partido, pero ni el estelar abridor ni sus sucesivos relevos consiguieron frenar a los visitantes, quienes lograron otras seis rayas y terminar el score 9-3. La serie se igualaba.

Los vientos y el frío: El tercer encuentro, el 8 de enero, comenzó con el ímpetu de los Cocodrilos. Fabricaron dos anotaciones en el primer inning, gracias al jonrón por el jardín central del pinareño William Saavedra ante los envíos de Noelvis Entenza. Pero los granmenses no se amilanaron y empataron el pizarrón frente al líder en ponches del torneo, el zurdo Yoani Yera, quien no pasó del primer capítulo.  Luego los locales tomaron la delantera y no la soltaron jamás. Carlos Benítez y Frank Camilo Morejón pegaron bambinazos seguidos, que pusieron el marcador 5-2. Después vendría otro vendaval de batazos frente a incontables lanzadores yumurinos.

En la baja del sexto, con la pizarra 11-3, el choque se detuvo por una fría llovizna. Esta fue “la causa” para sellar el juego, que se continuaría la noche siguiente; es decir, el lunes 9. Terminó con ese mismo score, pero a Matanzas le convino el agua. “Ojalá mañana no hagan esos vientos”, dijo el mánager Víctor Mesa, como si el aire favoreciera a un equipo y al otro no.

El mejor duelo: El segundo enfrentamiento, la noche del jueves 5, fue el más reñido de todos. De hecho, el único reñido en el score de los siete. Matanzas ganó 2-1, apoyado en los brazos de Jonder Martínez y del refuerzo pinareño Frank Luis Medina. Granma envió al box a Yoelkis Cruz, quien pese a ser el perdedor  tuvo una excelente actuación. Un maravilloso fildeo de Víctor Víctor Mesa en batazo de Denis Laza salvó a los locales. La serie se empataba a un triunfo, pero los matanceros -peloteros y del público-, al hablar del play off, elogiaron  a los nuestros y hablaron de la posibilidad de “un sexto o séptimo juego”.

Primer golpe: El miércoles 4 de enero Granma comenzó a galopar hacia una historia inédita. Ese día arrancaron con categórica victoria de 8-3. Los seguidores de los Cocodrilos presenciaron atónitos el poderío al bate de los pupilos de Carlos Martí, que fueron encabezados a la ofensiva por los jonroneros Carlos Benítez y Alfredo Despaigne, autor del primer gran slam de la serie. Víctor Mesa sorprendió con la de designación del capitalino Frank Montieth como abridor. El guión de los Alazanes se mantuvo, con la primera salida de Lázaro Blanco. Este solo permitió una limpia y fue relevado en los dos últimos episodios por el refuerzo Miguel Lahera. La vida daría razón al axioma: “El que da primero, da dos veces”.

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