La ciencia: una madre que cobija

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Por Geidis Arias Peña | 15 enero, 2020 |
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FOTO/ Autor desconocido

Entre suspiros se nos va el asombro y se nos enciende la vida cuando estuvo a punto de apagarse porque ese día, desde un sutil pinchazo, un chorro de agua, o el acopio de una buena cosecha, se enciende la esperanza que el alma no apagó jamás.

Y en la algarabía, el imperceptible silencio de los poderes terrenales, que han inventado las más disímiles fórmulas hasta acertar en el quejido humano, celebra lo que casi se convertía en utopía.

En ese constante desafío de risas y lágrimas se hace la ciencia, la madre que nos abriga en los desesperos, que nos cobija en el desamparo y nos devuelve el más minúsculo hálito de vida.

La ciencia, a pesar de adentrarse en saberes de exactitud y llevar el rigor como principio del quehacer, es de incuestionable  sensibilidad.

Cada uno de los pasos científicos pisa no solo el interés de alcanzar una meta profesional, sino ser consciente en servir a los demás de manera constante.

Hoy es uno de esos días que dejan de llamarse lunes, miércoles o viernes, para nombrarse con hombres tan memorables como aquellos que dedican sus días y noches al bienestar común.

El granmense Jorge Berlanga, es de los que se apodera sin pretender de los días de la semana, poseedor del mérito de desarrollar el Heberprot-P, único medicamento en el mundo para tratar las úlceras del pie diabético.

Con un destacado currículo científico, Berlanga ha destacado que se siente muy orgulloso de que la patente del medicamento pertenezca a nuestro país, es un motivo extraordinario de orgullo.

Durante una entrevista en el programa televisivo Con dos que se quieran tres dijo: “Sinceramente, si en mí buscan un millonario, lo que se van a encontrar es totalmente el antónimo. Nada más lejano en mi persona que solvencia económica. Soy un simple trabajador, un investigador de fila, un soldado de la Patria, un soldado de la Revolución, con una lealtad y un compromiso extraordinario con este pueblo”, refirió.

“Si de algo puedo jactarme es de tener amigos, o sea, soy millonario en términos de amigos, en términos de satisfacción personal de que de alguna manera he contribuido a ayudar personas que lo han necesitado”, expresó.

Actualmente Jorge Berlanga trabaja en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología y archiva una Maestría en Ciencias Patológicas, un Doctorado en Ciencias Farmacéuticas y dos postdoctorados en prestigiosas instituciones de cirugía plástica, cicatrización y patología.

Inventar, requiere de imaginación; mas crear, implica talento, abnegación, y entrega. De lo primero somos aficionados casi todos; pero de lo segundo, experimentamos bien poco, con el sentido profundo de multiplicar el bien, porque eso implica hacer ciencia.

Y la ciencia no es cuestión de materializar quimeras, de alcanzar estrellas, de viajar a la luna o descubrir lo impensable para la mayoría, la ciencia es insistir en lo que otros creen imposible y con ello, colmar de sueños y esperanzas la vida.

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