La eterna edad de la primavera (+ fotos)

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Por Gisel García Gonzalez | 23 noviembre, 2017 |
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Homenaje al Comandante en Jefe Fidel Castro/ FOTO Rafael Martínez Arias

De regreso al bosque centenario, conservado cuidadosamente por natura. Ahora no siento envidia del jardín de Bárbara, ni la luna rota  envuelta en su chal de encaje enterrada bajo el almendro donde la tierra era más tibia, como relata Dulce María Loynaz.

Respiro sin el sadismo del protagonista de El Perfume , sino con su pericia, para llenar mis pulmones de más de 30 años de verde  historia y cultivo dedicado. Bárbara y su vergel pueden estar en cualquier meridiano del mundo, pero seguro, en este suelo, ella sembró su luna.

El arroyo Copaynicú de Guisa  nombra al Jardín Botánico, cuyas 105 hectáreas, se extienden en el bosque de galería de sus orillas  con árboles de casi 300 años de antigüedad.

El microclima del río favorece el crecimiento de plantas que solo se encuentran a 500 metros sobre el nivel del mar en la Sierra Maestra, y  en interminable magia una guetarda, normalmente arbustiva, se convierte en un árbol grandísimo, o apenas pueden dos hombres fornidos abrazarse al impresionante tronco de una ceiba.

Desde noviembre de 1981 la institución presta servicios científico-investigativos, junto a la opción cultural y recreativa.

El santuario, dedicado a la conservación y recuperación de la flora nacional y foránea, amenazada o en peligro , cuenta con 15 áreas, como si se recorrieran la vegetación cubana y exóticos lugares del planeta: colección de frutales, palmeto, plantas medicinales, bosque semideciduo mesófilo, la rocalla semejando zonas desérticas y el solario, por citar algunas.

Más de 39 especies de plantas amenazadas se cultivan y reproducen fuera de su habitad natural con la esperanza de que  algún día abandonen esta catalogación. No obstante, la Crotalaria urbaniana Senn,      constituye la joya de esta sección, endémica del Río Cauto, considerada extinta durante mucho tiempo y  redescubierta en el Valle del propio río.

No es extraño que este sea entonces el hogar de una variada fauna de insectos, reptiles, anfibios, una cifra considerable de polimitas y ligus exclusivos de la región y aves autóctonas: tocororos, carta cuba.

El premio especial de la Academia de Ciencias de Cuba  en el 2008 y la entrega de la distinción Julián Acuña Sagé 2011, al Doctor en Ciencias Luis Catasús Guerra, son algunos de los resultados del el Jardín botánico de Guisa. Su bosque natural ha sido declarado oficialmente  en el 2010, área protegida reserva florística manejada “Monte cupaynicú”.

“Sólo los animales encuentran natural la naturaleza: quizás este pensamiento de Teixeira de Pascoaes describa nuestro eterno asombro. Este paraíso seguirá cumpliendo años, y me regresaré con las manos húmedas de tierra y de luna,  porque no importa cual implacable sea el tiempo, seguirá teniendo la edad de la primavera.

FOTO Rafael Martínez Arias
FOTO Rafael Martínez Arias
FOTO Rafael Martínez Arias
FOTO Rafael Martínez Arias
FOTO Rafael Martínez Arias
FOTO Rafael Martínez Arias
FOTO Rafael Martínez Arias
FOTO Rafael Martínez Arias

 

 

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