La fortuna de un instructor de arte en Cuba

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Por Luis Carlos Frómeta Agüero | 8 marzo, 2021 |
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Foto MANUEL OLIVERA ÁLVAREZ.

HACE MÁS DE CUATRO DÉCADAS CARLOS MANUEL ROSABAL GARCÉS CONSAGRA  ESFUERZOS AL TRABAJO COMUNITARIO EN LA CASA DE CULTURA MANZANILLERA

-Agradezco a Cuba haber estudiado una carrera sin costo económico y la satisfacción de formar a muchos manzanilleros que hoy enaltecen al pentagrama musical cubano  como David Álvarez, el líder del grupo Juego de manos que, de niño, formó parte de un  grupo musical infantil que dirigí.

INICIO

“En 1973 se convocó a los jóvenes para ingresar en la Escuela de Instructores Arte, de El Caney de Las Mercedes  y Santiago Muñoz Peregrino, quien en ese tiempo se encontraba al frente de la Academia de Música Manuel Navarro Luna, me hizo la prueba de aptitud y en septiembre de ese año, me incorporé al centro de estudios en la referida especialidad.

“Al egresar, dos años después, comencé a trabajar en el Centro cultural, de la Ciudad del Golfo, primero de su tipo en Cuba y antecesor de la actual Casa de cultura, en el 76 partí al llamado del Servicio militar, como instructor y, de regreso, retorné a mi centro laboral hasta ahora”.

CONCEPTO

“Debido a la formación académica que alcanzamos, el Instructor de arte tiene una misión especial: Descubrir el talento creador de niños, jóvenes y adultos, para luego trabajar con ellos, por tanto debe tener  capacidad para motivar y alentar a los alumnos.

“Le corresponde ser una persona comunicativa, dispuesta siempre a enriquecer el acervo cultural, formas imprescindibles que lo tornan más productivo en el proceso docente-educativo”.

“En el caso de música, la guitarra es el instrumento armónico primordial para el trabajo, aún cuando las limitaciones de acceso se tornen difíciles, por esa razón es mi compañera inseparable”.

EN LA UNIÓN ESTÁ LA FUERZA

“En medio del llamado Período Especial, me trasladé al poblado de San Francisco para apoyar a un colega que laboraba solo en ese lugar, y con pocos recursos logramos un impacto poblacional maravilloso.

“Luego partimos al Consejo Popular de la Ciudad Pesquera, al  ICP…, dejando a nuestro paso  una estela de grupos teatrales y danzarios, solistas, artistas de la plástica, la asesoría al Conjunto de música tradicional Guasimal…hasta que retorné a la Casa de Cultura, donde me esperaba la plaza de  metodólogo en mi especialidad”.

MIRAR CON EL CORAZÓN

“Desde el año 1992 trabajo con  ciegos y débiles visuales, de la ANCI, necesitados del apoyo especializado que también ofrece la cultura, participamos en diversos festivales, encuentros territoriales y clases prácticas para el aprendizaje de la guitarra y otros instrumentos.

“Son personas cariñosas y frente a ellos debe primar la sensibilidad, ser partícipe de las situaciones que pudieran tener, incluso las personales, ayudarles en la solución de sus inconformidades ante la vida, y poseer un alto grado de humanidad para  insertarse en la intimidad de cada persona”.

FINAL DEL CAMINO

“En diciembre de este año me despido laboralmente y no tengo la menor idea de cómo asumir la nueva etapa después de 46 años de servicio, pero aseguro que trataré de hacerlo con la misma pasión porque al final, las obras buenas son las que quedan”.

Pienso entonces en mi compañero de años, en la etapa por llegar y le sugiero:

-Disfruta estos meses, recuerda que la jubilación nunca dispone de un día libre.

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