La gloria en 205 días

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Por Leonardo Leyva Paneque | 10 abril, 2021 |
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FOTO Ismael Francisco

El quehacer de los Alazanes en la recién concluida campaña beisbolera no se limita únicamente a su tremenda actuación en los play off; desde la misma arrancada, el 12 de septiembre de 2020, mostraron intenciones de llegar a lo más alto.

A los pupilos de Carlos Martí Santos mejor no le pudo ir durante la fase clasificatoria; con 48 triunfos y 27 fracasos -que incluyó una racha de 10 éxitos- terminaron abrazados en la punta con Sancti Spíritus.

Así quedaban despejadas algunas dudas sobre la posible clasificación, mientras la seguidilla ganaba notoriedad porque se logró con la ausencia de figuras claves, como el tirador Lázaro Blanco Matos y el patrullero central Roel Santos Martínez, que acababan de asumir compromisos en ligas extranjeras.

Ese era el preludio de lo que se avecinaba, pero también llegarían largas interrupciones, debido a la presencia de Covid-19 en varios conjuntos, situación a la que no escaparon los granmenses.

CAMINO AL TRONO

La aparición de casos positivos, tanto de atletas como de entrenadores, incidió en el inicio tardío de la postemporada y que se extendiera por más de dos meses. También obligó a los responsables del torneo a prescindir de los refuerzos, a partir de semifinales, y así modificar lo que se había previsto en el reglamento.

De tal forma, el ganador emergería como el primer campeón de los últimos ocho años sin la contribución de atletas de otros equipos, coyuntura que ofreció la oportunidad a no pocos jugadores de seguir demostrando su talento.

El comienzo de los Alazanes en los play off se tornaba más que exigente, enfrentarían en cuartos de final a un rival como Leones de Industriales, con sobrada garra y tradición en estas instancias.

Aún estaba fresco el revés en series de comodines que los privó de avanzar a la segunda fase en la versión anterior. De hecho, fue el adversario más difícil que encontraron en todo el segmento conclusivo, al punto de ganar en extremis el quinto encuentro, protagonizando una batalla sin cuartel.

Luego medirían fuerzas en semifinales con otro de los conjuntos históricos, Vegueros de Pinar del Río, al que sometieron en seis desafíos, no sin antes recibir resistencia. De todos modos, despidieron el tope con par de victorias holgadas y el indiscutible aporte del prometedor Guillermo García García, que suplía con decoro la ausencia de su tocayo Avilés Difurnó.

LA BATALLA FINAL

Los Alazanes ratificaron su condición de verdugos de los Cocodrilos en postemporada, al derrotarlos por tercera ocasión / FOTO Ismael Francisco

Cuatro semanas tuvieron que esperar los granmenses, con aislamiento incluido, para comenzar la discusión del título ante Matanzas. Sin complejo alguno enfrentaron a un equipo, que parecía superior, además de tratarse del monarca exponente.

Pero los granmenses volvieron a ignorar los vaticinios en su contra y alzaron la corona del béisbol cubano, por tercera vez en la historia. También necesitaron seis choques para deshacerse de los Cocodrilos en una Gran final inédita y, de paso, mejorar el resultado de por vida en play off frente a los rivales de turno (12-6).

Solo un juego concluyó con pizarra desproporcionada: el cuarto, cuando los orientales pusieron en punto de mate el cotejo, al propinar fuera de combate de 15×5, en siete episodios.

Además, mostraron tremenda capacidad de reacción, al remontar par de marcadores adversos, para convertir posibles derrotas en victorias, incluyendo el sexto y último encuentro, que perdían 1-5, y ganaron 6×5.

El triunfo alcanza ribetes sobresalientes, porque asumieron el match con algunas bajas notables en sus filas, luego del confinamiento al que estuvieron sometidos. Sin embargo, la tropa de Carlos Martí Santos venció el fantasma de la Covid-19, uno de sus principales obstáculos.

Así, con más entrega y humildad que cualquier otro atributo, los Alazanes se erigieron reyes de la pelota cubana. Y después de 205 días de intenso bregar, alcanzaron la gloria, mientras ponían fin a la temporada más accidentada que se recuerde.

Guillermo García bateó en la final 632 (19-12), con dos jonrones y siete remolques / FOTO Luis Carlos Palacios Leyva
Yoel Mojena consiguió par de victoria en la discusión del título ante Matanzas / FOTO Boris Luis Cabrera
El cerrador Carlos Santana se apuntó dos salvamentos ante los Cocodrilos en la Gran final / FOTO Luis Carlos Palacios Leyva

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  1. Esto voy a escribirlo en varias medios: Se terminó la serie 60, siempre se le realiza un documental al equipo ganador y mas cuando es un aniversario cerrado. CREO que por la prensa o la dirección nacional no se va a realizar. Espero que los periodistas, narradores y comentaristas del patio deben proponerse realizar uno donde como siempre se narren desde el inicio hasta el ultimo out de los campeones de la pelota cubana incluyendo los accidentados parones por la epidemia. Se puede hacer algo bien lindo como reconocimiento no solo a los atletas sino al pueblo de granma.