La gran pasión de Gisela

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Por Roberto Mesa Matos | 28 febrero, 2017 |
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Gisela asegura que los niños constituyen su gran pasión. FOTO/ Marlene Herrera.

Manzanillo.- “Los niños son mi gran pasión” nos asegura la manzanillera Gisela Martínez Jiménez, y las palabras de esta máster en ciencias de la Educación se entrecortan como  evidencia de un amor sin límites.

Y es así: para esta mujer los días transcurren entre las áreas del círculo infantil Alegría Infantil, del Reparto Nuevo Manzanillo, uno de los mejores centros entre sus similares de la oriental provincia cubana de Granma.

“A esta instalación llegué hace más de dos décadas y desde entonces estoy al frente de este colectivo que es muy consagrado a la tarea.”

“Cuando estoy aquí soy la mujer más feliz del mundo porque estar rodeada de pequeños es como oxigenar mi vida: disfruto mucho recibirlos en la mañana y luego recorrer los salones y que ellos me reconozcan: seño Gisela,  un beso; profe, un abrazo. La felicidad es indescriptible.”

“No hay obra humana perfecta, pero nos esforzamos por hacer lo mejor cada mañana, que los niños y niñas aprendan, que sus padres se sientan complacidos con la atención que aquí les brindamos.”

“En este nivel educacional se requiere de mucha pasión, dedicación y entrega porque preparamos a los pequeños para su ingreso a la escuela: potenciamos los hábitos, habilidades y destrezas que se consolidad en los otros niveles.”

“Hoy disponemos de modernos medios de enseñanza que  favorecen las acciones instrumentales y de correlación entre los más pequeños y los mayorcitos pondrán en práctica  la pericia, pensamientos y creación.”

“Todo ello sin descartar la ingeniosidad que desplegamos las educadoras en la confección artesanal de los medios que utilizamos en clases, espacios que se convierten en una fiesta de aprendizaje.”

“La colaboración de mi familia es esencial porque estar al frente de un círculo infantil requiere de una entrega total, estar al tanto de lo más mínimo.”

“Mi esposo y mis hijos me comprenden y me apoyan porque saben que esta es mi vida. No me imagino los días sin el círculo infantil: saludar a los niños y sus padres; conversar con mis trabajadores, apoyar las distintas actividades y gestionar lo necesario.”

“Lo más gratificante de todo es que cuando lleguen a las aulas de una escuela lo hagan con los conocimientos necesarios. El beso y el saludo mañanero no se comparan con nada, junto al agradecimiento familiar por nuestra labor.”

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