Para que la historia nos llegue a la sangre

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Por Osviel Castro Medel | 6 abril, 2018 |
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FOTO Rafael Martínez Arias

Hay muchos aspectos de nuestros patriotas que se desconocen por completo, por eso es imprescindible hurgar en los documentos, contrastar fuentes y dudar sobre lo que se ha escrito.

Estas fueron algunas de las consideraciones emitidas hoy en la conferencia Perucho Figueredo, hombre de pensamiento universal, realizada en la Casa Natal de Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo.

Los historiadores Idelmis Mari, Ludín Fonseca y Delio Orozco fueron los panelistas del conversatorio, desarrollado en el marco de la XXVII edición de la Feria del Libro, evento que inició hace dos días y concluirá el 8 de abril.

Estos tres estudiosos ejemplificaron la idea inicial con la vida del autor del Himno Nacional, cuya fecha verdadera de nacimiento -18 de febrero de 1818- fue confirmada hace apenas un año.

“No hemos estudiado lo suficiente qué pasó con las familias bayamesas que salieron de sus casas después de la quema gloriosa de la ciudad. Cuánto sufrieron esas personas, qué enfermedades padecieron. El propio Perucho es capturado un año después del incendio cuando él estaba enfermo de tifus”, señaló Idelmis Mari.

Ella también se refirió al vínculo afectivo, que rebasó la amistad y se convirtió en familiar, entre Carlos Manuel de Céspedes y Pedro Figueredo Cisneros, quienes se conocieron en plena infancia.

Por su parte, Delio Orozco afirmó que se han sembrado muchos mitos en las personas como aquel que pinta a Perucho componiendo el Himno sobre la montura de su caballo Pajarito.

“¿Quién le sujetó el tintero a Pedro Figueredo para que escribiera el Himno? Debemos tener un poco de racionalidad y no repetir mecánicamente lo que se nos ha dicho a lo largo del tiempo?”, sentenció el investigador.

Asimismo, expuso que para que la historia llegue al alma de las nuevas generaciones de manera cierta es preciso contar todo con detalles, sin temores ni complejos.

Tanto Mari como Orozco expusieron que varios de la generación del patricio estudiaron en Europa y tenían una formación cultural muy sólida, que les posibilitó romper patrones y proyectarse al futuro.

Mientras, Ludín Fonseca comentó que con la quema de la ciudad desparecieron muchos documentos, algo que complica los estudios sobre aquella generación virtuosa.

“Un ilustre como Francisco Maceo Osorio tiene tres fechas de nacimiento y en Cuba no existen documentos sobre él, porque bien joven abandonó el país para estudiar en España. Es una figura polémica pero es, junto a Céspedes, Aguilera y Figueredo, uno de los cuatro grandes de la región de Bayamo”, subrayó Fonseca.

En la conferencia participaron historiadores, maestros, periodistas y escritores de la talla de Ronel González, quien leyó un emotivo poema dedicado a Perucho Figueredo.

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