La honestidad desmantela falsedades

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Por Luis Morales Blanco | 31 diciembre, 2020 |
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Muchos ya conocían los sitios digitales contrarrevolucionarios por razón de su cargo, trabajo o interactuar en el amplio entramado de las redes sociales, pero esta semana la Televisión cubana   identificó y desenmascaró totalmente a los principales.

De esa manera llegó esa información al gran público en la voz,  estilo y amplio despliegue audiovisual y especialmente profesional de Humberto López, uno  de los conductores insignes del medio televisivo.

Aquí  queremos detenernos: por su honesta labor el abogado-periodista no solo recibe insultos y amenazas;   ahora esos mismos medios, desestabilizadores y otros personajillos quienes ni saben de la misa la mitad, (son música de oído) se  dedican a tratar de denigrarlo con la vana ilusión de que deje de informar   al pueblo con la caballerosidad y elegancia características.

Una cuestión debe quedar clara, López no  insulta vocifera ni calumnia; al contrario, con sólidos argumentos exhibe que todo el andamiaje creado por esos vociferantes es artificial, la demostración de actitudes contra el gobierno revolucionario y el pueblo (audiovisuales incluidos) lleva a sus autores al mismo punto de Chacumbele.

Sí pues si alguna vez tuvieron vida política, se suicidan con lo que publican en las redes.

Otro blanco de insultos y amenazas es el equipo Guerrero cubano con la verdad monda y lironda o sea simple, sin añadiduras, obtenida en los mismos sitios donde se pretende una provocación…

Ahora el Guerrero no solo esclarece desde  redes sino también en la radio, para democratizar aún más la información, la vimos inicialmente en Facebook y Youtube en enlace con Radio Rebelde y después, complacidos, la escuchamos por la emisora de la Revolución  comprobamos su masiva audiencia y muchísimos comentarios positivos entre el público.

Ante cada hecho de carácter local, nacional o internacional relacionado con Cuba, el interesado debe remitirse primero a nuestra prensa oficial, plena de objetividad, y después, si quiere “hojear” esos otros  sitios, verá manipulación y mentira, porque allí no hay investigación, opiniones cruzadas ni nada de lo que el buen periodismo implica, simplemente  sus gestores se sientan a ver lo que publicamos de este lado para tergiversarlo a su antojo.

El superobjetivo es crear miedo, confusión disgusto, lograr méritos con los de la otra orilla del canal de la Florida para después intentar coger mangos bajitos,  en el hipotético desplome de le Revolución.

¿Quiénes les pagan? ¡caliente! ¡caliente!: la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional ( Usaid), entre otras instituciones dedicadas a  la subversión, con fachadas o sin ellas, y  la embajada estadounidense en La Habana con millonarias cifras en dólares que   llegan cual migajas  a su carne de cañón, apedreadores e intimidadores.

A propósito, se ofenden por el calificativo que les viene como anillo al dedo, pero que se sepa: quien lucha a cambio de dinero o de un favor y sin motivaciones ideológicas, ese en todo el mundo se llama mercenario.

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