La naturalidad de Maida, delegada de Granma a Sochi

Share Button
Por Yasel Toledo Garnache | 23 septiembre, 2017 |
8
Maida Rivera Gómez, graduada de Ingeniería Química y trabajadora del Enidio Díaz FOTO/ Rafael Martínez Arias

Antes del diálogo, yo buscaba al menos dos piedras para sentarnos a conversar. Esquivábamos el fango, saltamos uno o dos charcos…, pero nada de los “asientos” (pésimo comienzo para una entrevista, según algunos profes) hasta que ella dijo “conversemos aquí mismo”, sonreí y accedí.

Ahora habla como una amiga de siempre. Sus palabras salen como de un manantial, acompañadas con gestos y sonrisas. Menciona los días infantiles entre juegos con varones y travesuras encima de carriolas en Campechuela, el municipio natal.

Luego narra anécdotas de la etapa escolar, cuando cantaba, bailaba, participaba en competencias deportivas…, y era seleccionada la alumna más integral. Habla sobre su hijo, el pequeño River Sarmiento Rivera, los compañeros de trabajo en el central Enidio Díaz Machado, uno de los mejores de Cuba, y su rostro es luz.

Capturo el momento con el teléfono celular, lanzo una, dos, tres preguntas…, y esta carismática muchacha responde con soltura y rapidez. La conversación fluye con naturalidad, en el costado de un ómnibus viejo.

Maida Rivera Gómez, graduada de Ingeniería Química y trabajadora del Enidio Díaz, el único central capaz de cumplir los planes productivos durante las últimas zafras en Granma, constituye una de los 12 delegados de Granma al Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, que se efectuará en Sochi, Rusia, del 14 al 22 de octubre.

Ella es miembro no profesional del Buró Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), secretaria del Comité de Base de su centro laboral, y tiene numerosos lauros, incluidos la Moneda Aniversario 50 de la UJC. Fue delegada al X Congreso de esa organización e integrante del destacamento juvenil Aniversario 55 de los Comités de Defensa de la Revolución.

Gracias al encanto de sus palabras, a nuestro lado se forma una especie de pantalla digital imaginaria, donde vemos a la pequeña intranquila que corría, jugaba bola y recibía mucho amor de la familia. En la Enseñanza Primaria y Secundaria, estaba siempre alegre, obtenía reconocimientos, atendía las clases en el aula y tenía muchos sueños.

Con apenas 14 años de edad, recibió el carné de militante de la UJC, como premio por sus resultados estudiantiles y comportamiento ejemplar. Luego, comenzó en el preuniversitario, ubicado en la unidad cuatro, de la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos, en el municipio Bartolomé Masó, donde otra vez resaltó por su inteligencia y voluntad, fue alumna más integral los tres cursos académicos y se ubicó en el dos en el escalafón general. Durante la etapa en la Universidad, continuó con su entusiasmo y responsabilidad, decía chistes, y se desempeñó como secretaria del Comité de Base.

Cada día llega al Enidio Díaz con una sonrisa y muchos deseos de ser útil. Saluda a todos a su paso, regala “buenos días” o “buenas tardes”, besos, y sigue hacia el interior de una industria donde se siente muy bien y labora desde el cinco de septiembre del año 2011, como primer químico A de laboratorio.

Asegura que sus compañeros de trabajo son amistosos, solidarios y cariñosos. “Siento una hermandad muy especial con ellos.  En el Enidio se respira amor, confianza y familiaridad. Tenemos el legado de generaciones anteriores, con una cultura azucarera muy profunda. A veces, laboran abuelos, hijos y nietos, hay una continuidad de la obra, y eso influye en los triunfos, somos muy unidos”, expresa sonriente quien a veces inicia su función a las cuatro de la madrugada y a las siete de la noche todavía no ha llegado a su vivienda, donde la espera su pequeño.

Expresa que es muy difícil para una mujer trabajar en la industria azucarera y más si es madre, por lo difícil del horario y otras razones, pero las féminas cubanas son muy resistentes.

Agrega que el apoyo de sus familiares, especialmente de la mamá y el esposo, constituye una fortaleza enorme. “Les debo mucho, por su ayuda y comprensión”, refiere, levanta la mirada y hace un breve silencio, como si recordara momentos junto a ellos y sobre todo con su niño, quien tiene un año y medio de vida.

“Le dedico todo el tiempo posible. Lo llevo al parque, y con mucha frecuencia le digo `te quiero`”, expresa quien se define como una persona alegre, responsable y positiva, capaz de vencer cualquier problema, porque “yo puedo más que ellos, convencida de poder solucionarlos a corto, mediano o largo plazo”.

Según manifiesta, ser delegada al Festival constituye un honor enorme y participará con humildad, consciente de que representará a los jóvenes de Granma y de Cuba, sobre todo a los azucareros, por eso tendrá en cuenta sus características y conquistas.

“Las nuevas generaciones de cubanos no somos iguales a las de ayer, pero estamos encaminados, con la convicción de continuar la Revolución y echar palante, con inteligencia y fidelidad a las esencias. Muchos de nosotros ocupan cargos de dirección y lo hacen bien, son seleccionados como nominados a delegados de circunscripción…,  el futuro está garantizado”, dice con seguridad quien define como el momento más alegre de su vida cuando vio por primera vez la sonrisa de su príncipe enano.

Pero todo no ha sido sonrisas para ella, pues también ha tenido días de seriedad y hasta lágrimas, como cuando la muerte de su suegra, a quien quería como una madre.

Casi al final del diálogo, menciona otra vez al niño, el esposo, los compañeros en el Enidio…, reafirma que son muy importantes en su vida. Narra algunas anécdotas, sonríe, y vamos hacia donde están los demás delegados de Granma al Festival, un grupo que poco a poco se convierte en familia. Ella conversa, dice una broma y sigue con naturalidad, uno de sus encantos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. Esta joven es ejemplo vivo del caracter de los azucareros de Enidio, he ahi la clave de sus consecutivos cumplimientos, alentador saber que se cuenta con tan importante cantera que no dejara morir el espiritud ni la tradición azucarera en ese terruño de vencedores.

  2. Una entrevista con una joven inteligente,dinámica y encanytadors así,rompe con el requerimiento profesional que se necesita para realizarla.MUY BIEN POR ESTA JOVEN CON TANTO TALENTO Y GANAS DE HACER EN ESA PROVINCIA Y MUY ESPECIAL EN LA INDUSTRIA AZUCARERA. !FELICIDADES!

  3. En los intercambios en torno a las principales temáticas de nuestro país y en el mundo, nuestros jóvenes a la vanguardia . Felicidades a todos que participarán en éste importante festival, en especial a Maida representando a los azucareros del Enidio Díaz y del Grupo Azucarero.