La sonrisa de Alain

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Por Roberto Mesa Matos | 22 junio, 2018 |
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Alain lleva tres años viviendo en los servicios de terapia intensiva del Hospital Pediátrico de Manzanillo FOTOS / Roberto Mesa Matos.

Manzanillo.- Las palabras del adolescente de 13 años Alain Verdecia Leyva llevan el aliento de la ternura y la fuerza de la vida, por cuya vitalidad no escatiman días ni horarios los médicos y el equipo de enfermería de la terapia intensiva del hospital infantil Hermanos Cordové, en esta costera localidad.

“Muy pronto me voy a mi casa: este regalo del Gobierno cubano me ha hecho feliz. Me costó adaptarme porque el equipo es más moderno, no contiene oxígeno artificial, coge el aire del ambiente”, cuenta alegre el Verdecia Leyva.

Desde pequeño a Alain le diagnosticaron una Artrogriposis Múltiple Congénita o Síndrome Artrogripótico, que sucede cuando los infantes nacen con rigidez de dos o más grandes articulaciones, producto de una disminución de la movilidad mientras están en el vientre materno.

Hoy, este muchacho, natural de la comunidad de Cienaguilla, en Campechuela cumple tres años de vivir en un cubículo de la unidad de cuidados intensivos de la institución pediátrica de Manzanillo, segunda ciudad en importancia de la oriental provincia cubana de Granma.

La doctora Dianelis Mompié Nuevo, pediatra intensivista del “Hermanos Cordové”, nos comenta que el padecimiento de Alain le alteraron las deformaciones, escoliosis a nivel de la columna, con intensos y sucesivos cuadros de insuficiencia respiratoria, hasta que decidieron ventilarlo y hacerle una traqueotomía.

“Luego de este procedimiento se logró mejorar la calidad de vida del paciente porque se ventilaba mejor, incrementaron las relaciones sociales dentro de la unidad, se alimenta adecuadamente y anda el hospital o la sala de acuerdo a la evolución diaria que tenga.

“Siempre tiene sus complejidades porque ya es un niño que razona, conoce y es muy inteligente: hay momentos en los cuales se deprime y es ahí donde entran a desempeñarse el papel de los psicólogos, junto a nosotros, y brindarle la mejor de las atenciones; la relación con los familiares son estrechas y nos sentimos parte de ellos.

“Entraña un sacrificio inmenso, porque dejamos fuera los problemas cotidianos para atender a estos infantes, que en ocasiones no llegan con los mejores pronósticos y luchar por su vida, la sonrisa, la satisfacción individual y de los familiares gratifica mucho. Para eso nos formamos como profesionales.”

Alain es un niño pícaro, sabichoso y los ojos dejan ver una comodidad en la que influye mucho el regalo que recibió hace poco más de ocho meses: el sistema de salud de Cuba le garantizó, gratuito para su vivienda, un ventilador mecánico marca Carina, cuyo precio en el extranjero supera los cinco mil dólares.

Pero hay más: el Estado cubano le brindó a la familia la posibilidad de construir una confortable vivienda mediante subsidio y la edificación avanza, porque ya el paciente no podrá residir más en Cienaguilla: el padecimiento lo obliga a estar cerca de una institución hospitalaria para cuando egrese de esta y así evitar demoras por alguna complicación.

“Estamos muy contentos, haremos una fiesta para todos cuando Alaincito se marche de alta”, nos comenta la abuela materna Virginia Labrada Quiala, y valora de excepcional la dedicación de los especialistas. “No tenemos para describir la dedicación de todos: hasta de las auxiliares son muy gentiles y atentas a la evolución de nuestro niño.”

“Agradecemos a esta inmensa Revolución de Fidel y de Raúl es toda bondad: nunca tendríamos cómo pagar esto”, dice Virginia.
El protagonista de esta historia regala una sonrisa a los periodistas: muy cerca están dos enfermeras, la doctora Dianelis, la abuela Virginia y Álvaro, el hermano.

Los pensamientos del pequeño parecen volar hasta Cienaguilla y traer con ellos a Nohemí y Daniel, los progenitores, motivos de impulso y acompañamiento, que marcharon a casa a “descansar” unas horas.

Los ojos de la colega Denia Fleitas se humedecen y una fotografía retrata para siempre el emotivo instante que entre todos confirma, desde el humanismo y la profesionalidad, una gran certeza: para la Revolución, la sonrisa y la vida de los niños está entre lo más importante en cualquier lugar de Cuba.

Junto a la abuela Virginia y Álvaro, el hermano
De izquierda a derecha: las dos enfermeras de turno al momento de la visita; Dianelis, la intensivista pediatra; Alain y sus familiares

 

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  1. Estoy feliz al mismo tiempo que algunas lágrimas salen de mis ojos conozco a Alain y se lo que le a tocado vivir a él y a su familia pues yo también soy de cienaguilla Gracias a Dios y al equipo médico por este milagro un beso grande a su familia Noelia Virginia a su hermano y también su abuelo el ruso que lo quiere mucho y él en especial besos de Daylin y Diego bendiciones

  2. Conozco a la familia, al niño adolescente desde que tenia 7 años, todo lo que hizo la familia materna para mejorar siempre la salud del niño, El Progenitor del mismo nunca se ocupo de él, pero tiene en Daniel, el esposo de su mamá a un buen padre, junto con su “abuelo” materno “El Ruso”, que lo han mimado, consentido y ayudado, que no es facil para esta familia la permanencia en este centro de salud por años, que afecta la salud familiar, psicologica de todos. La lucha contra esta enfermedad limitante que en si nunca cooceremos lo suficiente porque hay pocos casos en el mundo, y no todos se presentan de igual forma.
    Este logro del ventilador mecanico es solo el comienzo Alain, tambien seras recompensado por todos, Ojala pueda disponer de otros equipos sofisticados para tu superacion y desempeño en tu vida,hasta una silla especial, mi pequeño “Hawking”, porque se que eres muy inteligente, lo que no has tenido la posibilidad de mayor aprendizaje, porque tus manos no te responden, pero tu mente es mas veloz que ellas. Este no sera el unico reporte de prensa, creo tendras muchos mas, porque cientos de personas leeran este articulo ,querran conocerte y recibiras muestras de ayuda y solidaridad. Un abrazo de uno de tus primeros médicos que tenias como un ejemplo.

  3. Es doloroso y triste ver una criatura padeciendo tantos años de esta u otra enfermedad, solo nos reconforta el saber que hay tantos médicos y para médicos que se entregan en alma y cuerpo cuando hay una situación de esta índole, para aliviar al paciente, aún y cuando en ocasiones no contamos en el país con los medicamentos necesarios para el tratamiento que debe llevar, le pido a los familiares que tengan fe en Dios en que Alaincito va a mejorar, y que regresará a su casa con los suyos.