Las huellas de las dictaduras militares en El Salvador aún duelen

Share Button
Por Prensa Latina (PL) | 12 noviembre, 2016 |
0
San Salvador, – Todavía hoy duelen los balazos, las quemaduras, las cicatrices de las torturas, arde la piel, zumban los oídos, duelen los muertos y desparecidos de los años duros de la represión militar en El Salvador.

Fue una larga etapa de dolor que llevó al pueblo organizado a una guerra de 12 años cuyo final en la mesa de diálogos en 1992 dio paso a un período de democracia, aún en construcción.

Así recuerdan esos tiempos, muchas mujeres y hombres de El Salvador que formaron parte de las guerrillas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), a 27 años de la misión militar más importante de la insurgencia: La ofensiva: Hasta El Tope y Punto, Febe Vive.

Todavía llevan en la piel con tristeza, pero quizás como un trofeo las marcas de una guerra sangrienta cuya ventaja en recursos la tuvo siempre el ejército salvadoreño, pues contaba con la ayuda permanente de Estados Unidos.

Mujeres de la talla de Nidia Díaz, Damián Alegría, Rafael Benavides, Jesús Olmedo, Ramiro Vázquez, Medardo González, Carlos Ruiz, Salvador Sánchez Cerén, Schafik Hándal, sobrevivieron y compartieron sus memorias.

Mártires como Febe Elizabeth, Feliciano, el comandante Sebastián, y miles de personas masacradas por el Ejército las narran para siempre desde su sacrificio, y en conjunto son apenas parte de una historia de lucha por la justicia.

Esta lucha, cuya mayor expresión fue el conflicto armado, tuvo su génesis en los albores de la colonización, la explotación de la oligarquía criolla y se consolidó tras la imposición de las dictaduras militares.

Los guerrilleros conservan recuerdos: algún uniforme, la cantimplora, una mochila o la página de algún diario.

‘Este es un recorte del periódico del 23 de diciembre de 1989, cuando salía de la cárcel, rumbo a Mariona, como preso político, por luchar junto al pueblo, Âípara derrotar la dictadura militar que sembraba sangre y muerte a lo largo de nuestra Patria’, escribió Damián Alegría al recordar La Ofensiva.

‘Igual que miles y miles de compañeros y compañeras, éramos objeto de las más crueles técnicas de tortura que el Gobierno de los Estados Unidos enseñaba sistemáticamente a soldados y oficiales de la Fuerza Armada de El Salvador contra todos aquellos que se atrevían a enfrentar a esa dictadura plenamente respaldada por ese Gobierno’, subrayó.

La militancia del FMLN recordó ayer La Ofensiva, a sus héroes, mártires, y al pueblo que aún sin ser del Frente apoyó como pudo, con cuánto pudo a aquel grupo de jóvenes en su mayoría, todos dispuestos a poner fin a la dictadura.

Esta es una fecha que nos acerca al tiempo que aquel 11 de noviembre marcó un punto trascendental de quiebre que mostró como único camino la negociación política para vencer a la dictadura militar, recordó el diputado Carlos Ruiz, en el cementerio La Bermeja, ante el monumento a los caídos del FMLN.

En el mismo lugar, pintado de rojo por banderas, ropa alusiva al color de esta fuerza militar convertida en partido político al frente del Ejecutivo, Nidia Díaz subrayó que la ofensiva militar permitió que el país ‘pueda vivir ahora en un ambiente de libertad política.’

Indicó Díaz que en los municipios se ha iniciado un cambio real social desde 2009, cuando el Frente llegó al Gobierno, ese impulso del año 1989 cambió el rumbo de la historia, recuperó la esperanza para el pueblo salvadoreño y para América Latina, expresó.

Más tarde, en la noche, el secretario general del FMLN, Medardo González, en un acto de remembranza de La Ofensiva destacó la lucha guerrillera.

Aclaró que no se trataba de que les gustara los fusiles, ‘nosotros nos vimos obligados a usar las armas porque mataban al pueblo’.

Alertó que la derecha oligárquica, la misma que condujo en la década de 1970 a la guerra respaldada por los militares quiere arrebatar los triunfos del FMLN, los cuales sin dudas condujeron a la nueva era democrática en El Salvador, aún con mucho por hacer.

Pero aseguró el dirigente que no se dejarán despojar las victorias conquistadas con sangre y sufrimientos, y que hoy se palpan en políticas sociales a favor de quienes fueron los más maltratados y excluidos.

‘Todos los 11 de noviembre mientras viva un militante del FMLN vamos a recordar la Ofensiva’, enfatizó el dirigente político.

El 11 de noviembre de 1989 las fuerzas del FMLN desencadenaron la acción más importante y fuerte de toda la guerra civil salvadoreña.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *