Latinoamérica: más mujeres en el poder, pero no es suficiente

Share Button
Por Prensa Latina (PL) | 24 abril, 2016 |
0

La Paz-.  Durante los últimos 20 años América Latina ha sido testigo de una mayor participación de las mujeres en la vida política de sus países, pero aún falta un largo trecho para garantizar la igualdad de género en todos los puestos de toma decisiones.

Esa fue una de las conclusiones del Seminario Internacional sobre la Profundización de la Democracia Paritaria, auspiciado por la ONU, que durante dos días sesionó en Bolivia y reunió a destacadas dirigentes femeninas de Brasil, Uruguay, Paraguay, Costa Rica, España y el país anfitrión.

Es un logro innegable que desde la IV Conferencia Mundial de la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, llegaron al poder seis presidentas en Latinoamérica y cuatro de ellas fueron electas para un segundo mandato.

Otro avance incuestionable es el incremento de la presencia femenina en los órganos legislativos. Según un informe de ONU Mujeres, esta región es, después de los países nórdicos, la de mayor representación de parlamentarias en el mundo, con 27,7 en 2015, en comparación con el 9,1 de los años noventa.

Hoy en día se ve con más frecuencia féminas en puestos de dirección tradicionalmente ocupados por los hombres, como en los ministerios de Defensa y Hacienda, pero en términos generales ellas están sub representadas en los cargos donde se deciden las políticas nacionales.

Acerca de estos temas giró el debate en el evento sobre Democracia Paritaria, un concepto para caracterizar aquella forma de organización política donde hombres y mujeres tienen por igual participación en los órganos de toma de decisiones.

Bolivia fue escogida como sede del evento por ser el primer país a nivel regional y el segundo en el mundo en cuanto a representación femenina en el Parlamento, con 51 por ciento en la cámara de diputados y 44 en la de senadores.

Las bolivianas también tienen amplia presencia en las asambleas departamentales y concejos municipales.

En opinión del Coordinador Residente del Sistema de Naciones Unidas aquí, Mauricio Ramírez, el país andino es un referente regional en cuanto a la participación política de las mujeres.

En entrevista concedida a Prensa Latina, destacó Ramírez que, además, en este país se viene consolidando un estado de democracia donde las indígenas y las afrodescendientes encuentran igualmente espacios y oportunidades.

“¿Cómo se pueden sentir las bolivianas cuando en 1980 tenían una diputada y ahora es la nación que logra los mayores resultados en la región?”, se preguntó la paraguaya Line Bareiro, ex integrante de la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer.

Para la representante del Colectivo Rebeldía de Santa Cruz, Guadalupe Pérez, el haber logrado la paridad efectiva en el órgano legislativo habla de un acumulado de lucha de las mujeres y de la voluntad política de las máximas autoridades del Estado.

“Es un salto olímpico, el hecho de que en tan corto tiempo haya una irrupción de las mujeres en el poder, pero no es suficiente todavía”, advirtió.

Según la dirigente femenina, aún es necesaria una mayor presencia en las gobernaciones, alcaldías, en el aparato judicial y las rectorías de universidades, por citar algunos ejemplos.

Si tomamos los datos de las elecciones departamentales y municipales de 2015, vemos que ninguna fémina fue electa como gobernadora y de los 339 municipios del país, sólo 27 por ciento tienen a una alcaldesa.

La situación es similar en la región, donde según datos de la ONU la participación femenina en los gobiernos regionales y municipales no supera el 13 por ciento.

En opinión de la directora de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, la brasileña Luiza Carvalho, aunque la representación femenina está en proceso de crecimiento en los Parlamentos, hay un rezago en el Ejecutivo.

Carvalho insistió en la necesidad de que la igualdad de género impregne todos los poderes del Estado y descienda a los ámbitos territoriales, en especial, al municipal que es importante para promover transformaciones radicales en la sociedad.

La representante de la ONU recordó que en la región tuvimos el placer y el honor de decir que teníamos al mismo tiempo varias mujeres presidentas, pero ahora tenemos la tristeza de decir que muchas de ellas pasaron o pasan por procesos de violencia política a su imagen y a su historia.

Para Carvalho todavía hay una forma muy diferenciada de tratamiento entre un hombre y una mujer política, lo cual denota el predominio en la región de una mentalidad machista.

La declaración final del seminario contiene el compromiso de las participantes de seguir impulsando la democratización de las relaciones sociales, luchar por eliminar estereotipos patriarcales y construir sociedades justas, libres e igualitarias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *