Lidia y Clodomira: mensajeras de la libertad

Share Button
Por Gislania Tamayo Cedeño | 16 septiembre, 2015 |
0

Lidia Doce nació el 27 de agosto de 1916, cerca de Holguín. Clodomira el 1 de febrero de 1936 en Cayayal, sitio del hoy municipio montañoso de Bartolomé Masó, en Granma, nunca aprendió las letras por falta de escuelas.  Desde jóvenes, se unieron al Ejército Rebelde y trabajaron como mensajeras con el Che y Fidel.

Lidia demostró su rebeldía contra el gobierno del dictador Fulgencio Batista desde el mismo instante en que se produjo el golpe de estado del 10 de marzo de 1952; momento que aprovechó para sumarse a la lucha guerrillera.

Regresó al Oriente cubano, y en la localidad serrana de San Pablo del Yao, en la Sierra Maestra conoció al Comandante Ernesto Guevara de la Serna.

Desde ese entonces Lidia se convirtió en emisaria del Ejército Rebelde, y cumplió con decisión las más difíciles encomiendas. Nació la capitana Lilí, querida y respetada por los guerrilleros. Como mensajera trasladó hasta la capital cubana todo tipo de informaciones comprometedoras.

Ella y la también combatiente rebelde Clodomira Acosta, eran los enlaces de mayor confianza, el lazo de los luchadores de la Sierra Maestra.

Una riesgosa misión confiada a ella por el alto mando del Ejército Rebelde las conduce por diferentes vías a La Habana, Lidia fue la primera en llegar, eran los días finales del mes de agosto de 1958.

El 11 de septiembre de 1958 las dos revolucionarias se encontraban en una casa del reparto Juanelo, donde se ocultaban cuatro jóvenes perseguidos por la tiranía batistiana.

En la madrugada del día 12 de septiembre de 1958 un grupo de sicarios de la tiranía batistiana, al mando del asesino Esteban Ventura Novo, rodeaba el edificio de la calle Rita, marcado con el número 271, en el Reparto Juanelo, de la capital cubana, donde radicaba una casa del Movimiento 26 de Julio, y donde estaban Alberto Álvarez Díaz, Onelio Dampiel, Leonardo Valdés y Reinaldo Cruz y ellas dos.

Los cuatro jóvenes fueron asesinados a mansalva mientras a Lidia y Clodomira las sacaron a empujones y fueron trasladadas por Ariel Lima y Eladio Caro a la Quinta Estación de la Policía, donde pese a ser salvajemente torturadas, no delataron a sus compañeros de lucha.

Ambos torturadores antes de ser fusilados en enero de 1959, se refirieron en forma similar a los últimos momentos de aquellas valientes mujeres. Eladio Caro dijo: “¿Ve usted esta cicatriz? Me la hizo la bandolera esa de Clodomira clavándome los colmillos en el hombro.

Y continua confesando el crimen…”El día 13 de septiembre las mandó a buscar Ventura conmigo, y las trasladé a la Novena Estación. Al bajar al sótano Ariel Lima la empuja y Lidia cayó, casi no podía levantarse, por lo cual Ariel le dio con un palo en la cabeza y ella se dio un golpe con el contén, tan fuerte que casi se le saltaron los ojos.

“La mulata flaquita se me soltó y le fue arriba, arrancándole la camisa, mientras le clavaba las uñas en el rostro. Traté de quitársela y ella se viró saltando sobre mí, y en forma de horqueta se encajó sobre mi cintura y para que se soltara tuve que golpearla a palo limpio, hasta noquearla.

Asi de manera burda y cruel cuentan todas y cada una de las torturas hechas a Lidia y Clodomira.

Varios compañeros visitaron el necrocomio y allí yacían los cadáveres de Reinaldo Cruz, cuyo cuerpo presentaba 52 perforaciones de bala y otras tantas sus compañeros, Alberto Álvarez, Onelio Dampier y Leonardo Valdés; pero no había ninguna fallecida.

Solo logrado el triunfo de enero se pudo saber la verdad sobre Lidia Y Clodomira, del reparto Juanelo fueron llevadas a la Oncena Estación y allí se enseñaron salvajemente con ellas. Trataron de sacarle algunas palabras, pero no dijeron nada. En sacos con arena fueron lanzadas al mar.

Al referirse a ellas, Fidel dijo: “Mujeres heroicas… Clodomira era una joven humilde, de una inteligencia y una valentía a toda prueba, junto con Lidia torturada y asesinada, pero sin que revelaran un solo secreto ni dijeran una sola palabra al enemigo”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

• No se publicarán comentarios denigrantes, ofensivos, difamatorios, que no se ajusten al tema a debate o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Tampoco serán admitidas las ofensas, frases vulgares ni palabras obscenas.

• Nos reservamos el derecho de no publicar los contenidos que incumplan con las normas de este sitio .