Los acordes del corazón (+ fotos)

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Por Roberto Mesa Matos | 22 mayo, 2018 |
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La familia de Julio y Marisela agradecieron las muestras de solidaridad de los manzanilleros./FOTOS: Roberto Mesa Matos.

Manzanillo.- Hay ocasiones en las cuales la fuerza e intensidad de la angustia, de los sentimientos de dolor y  la tristeza multiplicada vencen la energía de un sol abrazador, como sucedió la tarde de este martes en la ciudad del Golfo de Guacanayabo.

Cientos de manzanilleros de todas las edades acompañaron a los familiares de Julio Espinosa Licea y Marisela Peña Blanco, para dar sepultura en el cementerio local a ambos, fallecidos en el trágico accidente de avión del viernes último en La Habana.

Lágrimas y consternación, ambiente desbordado de rosas y azucenas, dolor multiplicado, fuerzas desde el hombro amigo y la solidaridad expresa.

“El 18 de mayo fue una jornada de desdicha que cortó de cuajo la vida de más de un centenar de compatriotas, y la sonrisa de Cuba entera que hoy los acompaña a ustedes”, aseveró el periodista Pedro Enrique Vera Portales al despedir el duelo al matrimonio fallecido.

El reportero aseguró que en estos momentos el respaldo se crece y multiplica entre los cubanos y los hermanos de varios países, junto a las voces de aliento y  los abrazos compartidos.

“Despedimos a dos personas que, unidas en el amor y la dedicación al trabajo, contribuyeron desde sus posiciones a enaltecer buenas obras laborales.

Julio  ayudó a la causa libertaria cubana y varios sus hermanos se unieron al Ejército Rebelde.

“El cariño de estas generaciones de manzanilleros distingue la entrega de amor y la dedicación de Julio y Marisela en sus respectivas labores sociales.

“Hay que recordarlos como eran ellos: alegres, entusiastas y trabajadores para seguir adelante. Por eso somos un pueblo generoso: el abundante amor que entregamos, nos haca únicos y crecemos en los instantes difíciles. Caminamos juntos como compatriotas, amigos, hermanos. A eso nos enseñó Fidel y la Revolución”, afirmó Vera Portales.

Guadalupe Espinosa Sánchez, hija de Julio, agradeció en nombre de todos los familiares las atenciones recibidas e hizo énfasis en el respaldo que siempre tuvieron de las máximas autoridades del Partido y del Gobierno en Granma y Manzanillo, presentes en la ceremonia luctuosa.

“Gracias a todos los granmenses y a las cientos de personas que se nos acercaron y abrieron las puertas de su corazón.”

Guadalupe solicitó regalar a la memoria de su padre una canción popular cubana y de las voces entrecortadas se escuchó “La Guantanamera”, de Joseíto Fernández.

El ambiente se perfumó con la esencia de las rosas y las azucenas, mientras todos unían los entrañables acordes que brotan desde el corazón.

Guadalupe agradeció el apoyo y las muestras de afecto del pueblo y los dirigentes políticos y gubernamentales de Granma.

Las principales autoridades políticas y gubernamentales granmenses compartieron con las familias las honras fúnebres de Julio y Marisela.

 

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