Los heraldos de la Patria (+ infografía)

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Por Anaisis Hidalgo Rodríguez y Yelandi Milanés Guardia | 1 enero, 2020 |
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FOTO/ Autor desconocido

El estallido revolucionario en la Sierra Maestra liderado por el Ejército Rebelde, prendió como pólvora por montes y llanos de Cuba dejando a su paso una estela luminosa de poblados libres, que como una peregrinación de números, propagaban la revolución triunfante.

Era el sol de Fidel Castro, los barbudos tomando nuestro suelo por asalto, dibujando el boceto de la Revolución naciente, bañada en sangre aún tras un   doloroso parto en el que muchos perdieron sus vidas.

 

 

La Plata marcó el inicio de la contraofensiva que protagonizara, desde el 11 de noviembre de 1958, la Columna I dirigida por Fidel, hecho conocido como Ruta de la Victoria.

Los rebeldes entran a territorio boyarribense por Los Lirios, bajan por Los Bancos hasta La Estrella y, en este último lugar, acampan los días 15 y 16, jornadas en las que hacen prácticas de tiro y se le incorporan varios hombres.

Ante la cercanía de los barbudos los guardias comienzan a retirarse, Braulio Curuneaux con sus hombres los enfrenta y Fidel deja oficialmente liberado el poblado de Buey Arriba, el 17 de noviembre de 1958.

Varios lugares del montañoso paraje son testigos del paso triunfal de la Columna I que librara la Batalla de Guisa, una de las más decisivas de la última guerra de liberación.

Para diciembre, los pobladores de Río Cauto, el municipio de mayor extensión territorial de Granma, habían vivido los dos últimos meses de 1958 en situaciones muy difíciles, incluso, sin agua y alimentos, por la permanencia del ejército batistiano.

Los rebeldes que merodeaban la zona, primero ocuparon Cauto del Paso, luego las Mil Nueve, la parte sur y posteriormente Cauto Embarcadero y Guamo.

Solo permanece en manos batistianas el cuartel de Río Cauto; pero los guardias prácticamente no podían moverse porque todas las noches los asediaban los hombres de Gerardo Hernández Silva.

El día 13 los tirotean, apagan algunas luces del alumbrado público y Hernández Silva usa la estrategia de aumentar -verbalmente- el número de sus efectivos para aterrar al enemigo, eso propicia que decidan abandonar el poblado en la madrugada del 15 con rumbo a la Sal y Veguita, en el actual municipio de Yara.

Al quedar liberado Río Cauto, último bastión de la dictadura en toda esa zona del noroeste de la actual provincia de Granma, el Ejército Rebelde se fortalece tanto que pone constantemente en jaque a las fuerzas enemigas, no solo allí, sino en toda esa franja, incluyendo a Bayamo.

Cuenta el historiador de la demarcación, Manuel Salvador Cedeño García, que el 15 de diciembre de 1958 se hicieron realidad las ansias de libertad de los riocautenses, cuando huyeron, cobardemente, los soldados que permanecían en el cuartel.

El combate de San José del Retiro, fue la principal acción para liberar a Jiguaní el 19 de diciembre de 1958, hecho que cuenta entre sus caídos al Capitán Ignacio Pérez, ascendido post morten a Comandante por el Líder de la Revolución cubana.

Las fuerzas del Movimiento 26 de julio habían tomado las riendas de la organización popular y las luchas políticas en la primera decena de diciembre en Bartolomé Masó, antiguo batey Estrada Palma, donde prácticamente dominaban todos los asuntos de la demarcación.

Desde el desembarco de los expedicionarios del yate Granma los niquereños se involucraron en la guerra, efectuando acciones en contra de la tiranía y colaborando en el fortalecimiento del Ejército Rebelde.

El ataque al cuartel de Niquero fue necesario para alcanzar la liberación. El 26 de diciembre de 1958, comienzan los soldados a evacuarse en Manzanillo a través del puerto. Oportunamente los rebeldes avanzan sobre el poblado y ocupan la Alcaldía y la Policía para tener en su poder importantes enclaves y coronar el triunfo rebelde en el mismo sitio que la historia recoge el revés de Alegría de Pío.

El aterrizaje de un avión portador de armas para el Ejército Rebelde y el combate de Santa Isabel, en Campechuela, también posibilitaron la retirada aquel 26 de diciembre, por vía marítima, de tropas al servicio del régimen dictatorial, pues la carretera estaba ocupada por los insurrectos.

Las tropas de Crescencio Pérez y Ramón Fiallo protagonizaron la liberación recibida con los brazos abiertos por los nativos de Campechuela.

Varias acciones conllevaron a la emancipación de Cauto Cristo, donde los jóvenes al frente de los acontecimientos organizaron y ejecutaron el ataque al cuartel. Esta zona era estratégica porque colindaba con Holguín y podía ser una vía de acceso para hacer llegar refuerzos a las tropas batistianas ubicadas en este territorio.

Paralizar las comunicaciones del Oriente con Camagüey era preciso, y accionar en Cauto Cristo formaba parte de las maniobras y estrategias trazadas por el Ejército Rebelde.

Desde el 27 de diciembre de 1958, el pueblo estaba tomado por los de verde olivo, pero la liberación definitiva se concretó el 3 de enero de 1959 tras el paso de la Caravana de la libertad.

Un multitudinario recibimiento a Fidel Castro, a su Columna I José Martí, a otras fuerzas del Ejército Rebelde y demás integrantes de la citada comitiva  testimonian el 2 de enero la emancipación de Bayamo.

El recorrido de la Caravana no fue fácil, pues a pesar de la fuga del dictador Fulgencio Batista, aún quedaban en la Isla poderosas tropas enemigas.

La inteligencia de Fidel definió la senda victoriosa hasta la capital del país, e impidió la realización de un golpe de estado perpetrado por el general Eulogio Cantillo, con el apoyo de la embajada de los Estados Unidos.

Luego de 25 meses continuos de lucha, el Ejército rebelde se coronó con el triunfo popular. La reedición de la Caravana de la Victoria tendría en Santiago de Cuba y otras provincias implicadas su relevo hasta llegar a La Habana el día 8.

A pecho abierto protagonizaron los hijos de estas tierras la liberación definitiva. Les inspiraba un futuro mejor para sus hijos. Se habían tatuado con sangre rebelde las doctrinas del Maestro, por eso, cual heraldos de su pensamiento forjaron un país con todos y para el bien de todos.

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