Los secretos de Alicia

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Por Geidis Arias Peña | 30 octubre, 2016 |
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Alicia Leal durante su expo Mambrú se fue a la guerra, inaugura en la XXII Fiesta de la Cubanía en Bayamo FOTO/ Rafael Martínez Arias
Alicia Leal durante su expo Mambrú se fue a la guerra, inaugura en la XXII Fiesta de la Cubanía en Bayamo  / FOTO Rafael Martínez Arias

Aquella mujer llegó a la ciudad con un arte algo inusual. Su faceta más conocida de repente parecía trastocada y a la vez sorprendía a  quienes esperábamos en el salón Ágora del Teatro Bayamo por su presencia, retrasada a causa de la lluvia.

Mientras, imaginé que podía adelantar mi trabajo reporteril y comprender por qué Alicia Leal Veloz contaría esta vez una de sus historias feministas mediante el lente y no el pincel, con el cual ha logrado posicionarse como una de las artistas de la plástica más destacadas del país y llegar a escenarios extranjeros.

De antemano otros misterios que rondaban sobre ella me inquietaban también, como el hecho de haber cursado estudios en una escuela militar, y el fin del simbolismo de su obra.

La noche era perfecta para descubrir “los secretos de Alicia”. Comenzaba la XXII Fiesta de la Cubanía (17 de octubre último), ella era la invitada de honor de las artes visuales y por lo tanto las puertas para el diálogo se facilitan.

Justo cuando comencé a leer la curaduría de la muestra  Mambrú se fue a la guerra, inaugurada aquel día, un gran amigo interrumpió y me condujo a su encuentro.

Un saludo coloquial entre ambas y la disposición por su parte a acceder a una entrevista, me hizo pensar que estaba frente a una persona talentosa y humilde.

-¿Por qué fotografías y no pinturas?

-Yo quise traer fotografías porque aunque se me conoce más por la pintura -que es mi gran pasión- me da placer que hayan personas que se acercan a mi trabajo fotográfico, pues de alguna manera ya me representa, vengo trabajando desde el 2002 en ello.

-¿Modificas así el contenido o se trata de un nuevo soporte?

-No creo que un mundo rompa con el otro, simplemente lo que cambia es la técnica, las herramientas de trabajo. Yo trato temas que tienen que ver con mi vida, mi familia, mi entorno como mujer, eso lo hago en la pintura y en la fotografía.

-¿Llega a la fotografía, antes o después que a la pintura?

-Tengo un antecedente hace años. Siendo todavía una niña estuve en un taller de fotografía y aprendí el revelado en el cuarto oscuro y fue como un descubrimiento mágico. Es de verdad increíble ver surgir una imagen en un papel, eso siempre fue algo que me apasionó y me quedé con la idea de alguna vez retomar el proceso.

“La primera exposición de fotografía fue analógica con el título Revelando sombras, pero es muy cómodo hacer una obra digital como esta (Mambrú…), sobre todo en Cuba que hay menos recursos y se dificultan las químicas, van desapareciendo los cuartos oscurosy las  personas que dominen la técnica del revelado.

“Pienso que no hay mucha diferencia entre la analógica y digital. Es, sencillamente, la calidad de lo que tú estás haciendo, de lo que te propongas”.

-¿Este nuevo formato siente que la aleja del público que siempre ha disfrutado de su pintura?

-Hasta ahora las series de fotografías presentadas gustan, las personas ven cosas que le motivan, los acerca a una realidad de sus vidas y la verdad que todos se sorprenden, porque formalmente es un cambio. El soporte te obliga a otra manera de encarar el procedimiento.

“A mí me gusta mucho pero lo que no he hecho es dejar de pintar. A veces se me ocurren ideas, hago bocetos y cuando tengo ya varios, que pueden ser interesantes, entonces paro la pintura y estoy una temporada desarrollándolo”.

– ¿Cómo se entiende que una pintora primero haya decidido ser militar?

-Cuando tú eres niño no decides tus pasos. En ese momento tú haces lo que tus padres quieren. Mi papá era militar y pensó que lo más lógico era que su hija siguiera sus pasos.  Yo no tenía nada que ver con el mundo, fue algo frustrante.  Eso constituyó un conflicto en mi casa.

“Dibujaba porque me alejaba de lo que no me gustaba. Hacía novelas ilustradas y la gente me buscaba para oírlas”.

“No sabía ni que se estudiaba pintura, menos de arte. Pensé que eso era una cosa natural y descubrir que había una escuela que si tú tienes inclinación estudias pintura, siempre he dicho que fue el hallazgo más importante de mi vida. Desde que  me enteré que existía San Alejandro  dije, ahí es donde yo tengo que ir. Me presenté y aprobé los exámenes. Fue lo mejor que me pudo pasar”.

“Hace ya unos años que tengo una disciplina de trabajo. Trato de estar todos los días a las 9:00 a.m., en mi estudio, hasta la una de la tarde, receso y vuelvo a las 2:00 a.m. hasta que pueda. Eso cuando no median los compromisos”.

-¿Pinta Alicia siempre lo que quiere?

-Hay veces que por  determinadas situaciones  tienes que afrontar un trabajo que te piden. Por ejemplo me ha pasado que he tenido que hacer un retrato de Ernesto Guevara, otras veces ilustrar un texto difícil, sobre temas políticos,  esas son cosas que realmente no son las que están en mi obra.

-En su pintura existe un marcado simbolismo cubano.

-Son símbolos que de alguna forma fortalecen las ideas que yo puedo concebir de la vida.

-¿Así se siente más cubanas o existe otro motivo? 

-No, es que tú no puedes negar tus raíces. Yo me siento cubana y creo que donde estés no debes renegar el lugar donde naciste o el lugar que te dio tu historia.

-¿Si no hubiese descubierto San Alejandro a qué se dedicaría?

-Creo que me hubiera dedicado a la Literatura, quizás lo haga, porque también me gusta escribir, contar historias, al final mis obras cuentan una historia, pero no me veo haciendo otra cosa.

-¿Qué es el arte para usted?

Es una filosofía de vida.

Durante  la Fiesta de la cubanía,  Alicia Leal, quien por primera vez expone algunas de sus obras en la Ciudad Monumento Nacional  plasmó en el libro de visitantes del Teatro Bayamo su agradecimiento  “por el espacio, la alegría del colectivo y de estar en Bayamo para una jornada que nos hace más cubanos y mejores seres humanos”.

Esta creadora, miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, es reconocida por su extensa trayectoria profesional en la plástica, que agrupa más de una treintena de exposiciones personales y colectivas en países, como Estados Unidos, España, Alemania, Ecuador, México, Japón,   entre otros.

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