Un maestro que no desmaya en su compromiso

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Por Luis Morales Blanco | 12 julio, 2018 |
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FOTO/ Rafael Martinez

El ejemplo de consagración de Pedro Espinosa Espinosa merece ser multiplicado imitado, aun cuando hay miles de profesionales como él en las serranías y los llanos de Granma y de Cuba.

Espinosa Espinosa o simplemente Maestro como todos le llaman en el consejo popular El Bombón, a unos ocho kilómetros del poblado cabecera en el municipio montañosos de Guisa, atendió durante mucho tiempo esa extensa área como director de escuelas primarias y jefe de ciclos y por tanto su consagrada labor es reconocida entre valles y picachos.

Incontables subidas y bajadas por el lomerío, innumerables lecciones, recapitulaciones de contenido, consejos oportunos en cada caso o el regaño  que no podía demorarse y talento lo hacen figurar entre los mejores docentes de la serranía guisera y  ser una personalidad muy reconocida  en el sistema escolar del Programa de Plan Turquino  de esa localidad.

También deviene un puntal, en este caso educacional y formativo, en la estabilidad de ese consejo popular serrano; no hay actividad, cuando sus obligaciones frente a sus  alumnos lo permiten  en la que no esté presente.

Es incansable, lo mismo da su bienvenida  peculiar al visitante, salpicada  con   locuacidad y simpatía  que  personaliza la atención a sus estudiantes e incluso lleva las lecciones a domicilio cuando la atención lo amerita  y no tiene un espacio fijo (puede ser junto a un árbol) para una escuela de padres que contribuya a la mejor formación de sus pupilos y como si fuera poco hace todo lo posible desde la dirección del consejo popular para lograr el mayor bienestar de sus convecinos.

Al borde ya de la jubilación, actualmente  enseña en la escuela Panchito Gómez Toro de un paraje conocido como El Sordo, perteneciente a su propio consejo popular, pero algo distante, allí con 14 alumnos desde tercero hasta grados superiores, se afana cada día para que los preceptos de la educación cubana se hagan palpables.

Ya sexagenario, cada día es puntual al frente de sus discípulos, no importa si pudo alcanzar un cómodo medio de transporte o si devoró a pie  un buen tramo del camino, “ compromiso es compromiso”, suele decir.

Con mirada reflexiva evoca “ me entristece ver el río crecido y que los chicos no puedan llegar a la escuela en tiempos de temporal , pero cuando el mal tiempo cesa nos esforzamos  al máximo ¡y no digo yo si recuperamos las horas perdidas!”.

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  1. Felicidades claro que lo conozco trabaje mucho en el sordo en proyectos culturales de la casa de cultura con soraida y marbelia luis milanes recorrimos esas montanas de punta a punta .Que bueno que lo mencionen a el se lo merece .Gracias .