Manos para avanzar

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Por Roberto Mesa Matos | 6 mayo, 2019 |
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FOTO/ Roberto Mesa Matos.

Manzanillo. – Frescas en la memoria permanecen las sesiones finales del 21 congreso de la CTC y un poco más acá, en el Desfile por el Primero de Mayo, el contundente respaldo de los trabajadores cubanos, y en particular de los granmenses, a la Revolución, sus dirigentes y el Socialismo.

Ambos eventos exaltaron los compromisos con la productividad y la eficiencia económica, términos que, en el hoy de la Isla, van mucho más allá de simples consignas, autobombo o complacencia.

El tema económico hay que abordarlo hoy desde todas las perspectivas, haciendo énfasis en aquello que limite el desarrollo de las fuerzas productivas: la escasez de materias primas como consecuencia del bloqueo, aunque tras este no se puede ocultar la apatía, el desinterés, la desmotivación por avanzar juntos y fuerte.

Aquí, los dirigentes sindicales, y también los directivos, llevan un peso predominante para reducir la fluctuación de la fuerza de trabajo, la falta de combatividad y el compromiso hacia cada una de las tareas.

Concebir los planes productivos, la calidad de las producciones o los servicios prestados, junto al estudio de la economía, requiere de un mayor liderazgo sindical y administrativo.

La insuficiente disponibilidad de modernos equipos, de piezas, accesorios, recursos, pesa y bastante, pero eso no debe hacer mella en potenciar espacios de debates, de intercambios de experiencias, de socializar las mejores prácticas en el hacer cotidiano, cuestión en la que los cubanos somos campeones olímpicos, con la muestra más palpable en los duros años del período especial.

En Manzanillo sobran ejemplos de lo anterior, pero basta ilustrar al mecánico Ramón Machado Saumell, el rey del invento, que mantiene en alta técnica varios carros de servicios comunales; Luisito, en el restaurante Palermo, uno de los mejores en el ambiente gastronómico local; los del lácteo, para sostener la calidad del helado ante las limitaciones con la leche en polvo; al incansable Fidel González Dacal, Pepito, el de conservas, que no descansa en el empeño colectivo por incrementar esos tipos de surtidos para el alimento del pueblo o a la doctora Luci Rosabal Sosa y el colectivo del hospital pediátrico, incansables trabajadores por el servicio de excelencia.

Queda mucho, sí, muchísimo por andar y sobre todo hacer, pero bien vale juntar todas las manos, olvidar un poco las limitaciones y apegarse cada vez más a las potencialidades y reservas.

Solo así, Unidad, Compromiso y victoria dejarán de ser consignas para transformarse en sólido y contunde avance. La economía de Cuba lo necesita.

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