Hacer con el manual del alma

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Por Sara Sariol Sosa | 14 octubre, 2021 |
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FOTO/ Rafael Martínez Arias

Este 13 de octubre, cuando los granmenses del sistema bancario, se sumaron a la celebración por el día del trabajador del sector, a propósito del aniversario 61 de la nacionalización de la Banca cubana, Lilian Urquiza Altarriba, trabajadora de la sucursal bayamesa 7472 del Banco Popular de Ahorro, recibió reconocimiento por partida doble.

Llegaba a ella, el sello que agradece el entregarle a esa labor 36 años, más de la mitad de su vida, y también la distinción Enrique Hart Dávalos (mártir del sector), que avala que no ha sido solo haber estado ahí ininterrumpidamente por tal lapso de tiempo, sino hacerlo con apego a la ética, al compromiso, a la eficiencia.

Así ha sido su recorrido por el sistema bancario, incluso desde que llegó a la citada sucursal en 1983, para hacer prácticas laborales como parte del ciclo de estudios de la escuela de economía. En aquel tiempo, amén de su juventud, y acaso sin proponérselo, ya había dejada advertida su destreza y responsabilidad, porque dos años después, tras graduarse, la propia institución había decidido incorporarla a sus filas.

“Me inicié como especialista del área comercial, puesto en el que siempre me he mantenido, excepto el período de cinco años en el que se me encomendó incorporarme al departamento de recuperación”, explica a La Demajagua minutos después de haber sido galardonada

“Fue importante esa última encomienda, en la que de conjunto con varios gestores e investigadores nos dedicamos a visitar los clientes que por determinadas razones no estaban honrando el pago de su crédito con el banco; cumplida esa tarea retorné al área comercial, en labores igual de recuperación pero con el sistema empresarial.”

… “¿Qué ha sido el banco para mí? Bueno, el banco tiene la particularidad de educar, de enseñar, es una institución que te consagra y te disciplina, y al mismo tiempo te ofrece la posibilidad de enseñar todo cuanto has aprendido a los jóvenes trabajadores que han laborado junto a mi durante todos estos años”, explica.

Luego, asegura que la clave para realizar una labor eficiente durante más de tres décadas, es haber estudiado mucho, “porque el Banco también te lleva a un estudio permanente de los manuales que rigen todas las operaciones”.

Y en parte Lilian tiene razón, hay operaciones laborales, como las bancarias, con normas, métodos y técnicas que ya estaban definidas cuando llegó a ese universo, pero haberlas observado y llevado a la práctica como ella lo ha hecho, no solo ha dependido de manuales técnicos, sino de ese otro que muchos seres humanos llevan por dentro, en el alma y la conciencia, y que hace que, frente al trabajo socialmente útil, el elevado sentido de la responsabilidad los distinga como principal virtud.

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