Manzanillero insigne

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Por Idania Elvira Arzuaga García | 24 julio, 2020 |
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Francisco Wilfredo Calderius, conocido por Blas Roca Calderío, nació en la ciudad de Manzanillo el 24 de julio de 1908. Se vivía entonces la difícil situación económica, política y social que caracterizó los primeros años de la república instaurada en Cuba bajo los efectos de la política de los gobiernos de Estados Unidos.

Creció Blas en una familia de origen obrero la que se dedico al oficio de zapateros, y fue parte de los  trabajadores que se fueron incorporando al gremio de este sector, que junto a otros del territorio se convirtieron en organizaciones sindicales. Manzanillo en las primeras décadas del siglo XX era un vivero de revolucionarios, lo que favoreció que en el territorio se creara una de las primeras agrupaciones comunistas representada por Julio Antonio Mella en el Congreso fundacional del primer Partido Comunista de Cuba. Esta primera generación de comunistas fue la que en 1929 le otorgó a Blas Roca, con solo 21 años el ingreso al Partido.

El joven se convirtió de líder del Sindicato de zapateros en secretario general de la Confederación Obrera de Cuba en el territorio. Intensa fue la labor política que desarrolla aunando voluntades de comunistas y obreros, logrando no sólo organizar la labor del Partido en el distrito oriental que dirigía , sino que pudo contribuir  con el de Camaguey, miembro del Comité Central del PCC desde 1931, fue promovido a su dirección nacional en 1933; en ello influyó además de su experiencia en la lucha, su cocimiento de la teoría marxista leninista, su origen obrero, su destacada participación en la instauración del primer soviet de América en el central Mabay (hoy Arquímedes Colina)  en Bayamo.

El II Congreso del PCC, celebrado en abril de 1934 lo elige secretario general, cargo que ocupó hasta 1961, al disolverse este para crear las Organizaciones Revolucionarias Integradas(ORI) ,asumiendo una actitud inédita al entregar las banderas del Partido al joven Fidel Castro Ruz, por considerar que estaba preparado para dar continuidad al papel que correspondía a la organización de vanguardia en las nuevas condiciones.

Al desarrollarse el proceso constitutivo del actual PCC, Blas Roca fue miembro del Buró Político y el Secretariado del Comité Central, se le designó Jefe del Departamento de Asuntos Jurídicos de este organismo, en lo que fue de gran valía su experiencia en defensa de los intereses de los obreros, campesinos, los negros, las mujeres y los jóvenes tanto en el trabajo del Partido, como en diferentes proyectos de ley y esencialmente en su labor, junto a otros cinco comunistas como delegados a la Asamblea Constituyente que elaboró la Constitución de 1940, una de las más progresistas de América, para esos tiempos, además de su labor como representante a la Cámara por el Partido.

Desde su responsabilidad en el Comité Central se le asigna la tarea de presidir la Comisión que elaboró el Proyecto de la primera Constitución socialista de la República de Cuba, aprobada en referéndum en 1976, trabajó orientado y controlado directamente por Fidel Castro, así como jugó un papel decisivo en la elaboración del Código de la niñez y la juventud  y el de familia.

La significativa actividad jurídica, la defensa de los derechos apoyando la legalidad, la justicia y los vínculos al trabajo de este sector hicieron que la Universidad de La Habana le otorgara el Título de Doctor Honoris Causa en Ciencias Jurídicas.

Otra misión importante que Blas Roca desempeñó con modestia y sabiduría fue el proceso de formación de los Órganos del Poder Popular en Cuba, siguiendo de cerca la experiencia desarrollada en la provincia de Matanzas. Fue elegido diputado a la Asamblea Nacional desde la Primera Legislatura, y el primero en ocupar el cargo de Presidente de esta el 2 de diciembre de 1976.

Su formación como maestro habilitado le facilitó la labor de educación política con los cuadros, revolucionarios y el pueblo en general, enseñó a vincular la política, la ideología y la cultura, sin desdeñar lo asuntos de la economía, lo que se evidencia en obras como Los fundamentos del socialismo en Cuba, Conversando con Laura; Aclaraciones, en tres tomos (compendio de artículos del periódico Hoy)  y una amplia colección de artículos y discursos publicados en Revistas y periódicos. Como parte de esta labor participó junto a Fidel Castro y otros dirigentes en la fundación del Sistema de Instrucción Revolucionaria conocido hoy como Sistema de Escuelas del Partido, que este año celebra  su aniversario 60.

Blas Roca manifestó en su modo de actuación las cualidades político ideológicas que hoy se exigen a los dirigentes que necesita la Revolución, fue ejemplo de exigencia, disciplina, austeridad, espíritu de sacrificio, defensor de la historia patria, confiando en los jóvenes y abogando por la continuidad de la construcción del socialismo, portador de una ideología marxista leninista y martiana fue un digno representante de su país en cualquier escenario, con sentido del deber y compromiso con el pueblo. Símbolo de modestia pidió que al morir fuera enterrado en tierra pelada, sus restos descansan, desde abril de 1987, cerca del lugar donde se rinde honor al Lugarteniente General Antonio Maceo.

La práctica política revolucionaria y el pensamiento político social de Blas Roca permiten considerarlo un manzanillero insigne, su legado justifica que se reconozca su vida ejemplar, se estudie su pensamiento jurídico, que los cuadros, en especial los de los órganos del Poder Popular le rindan homenaje en sus actividades, promoviendo se estimule a los cuadros con la condecoración que lleva su nombre, es necesario lograr que se divulgue y conozca su obra como tributo al fortalecimiento de la ideología de la Revolución Cubana.

 

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