María Luisa: manantial eterno de la poesía

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Por Andy Zamora Zamora | 23 octubre, 2017 |
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Ivelsis Peña Morales, especialista principal de la  Biblioteca Pública María Luisa Milanés. FOTO/ Andy Zamora

María Luisa Milanés, la poetisa granmense inmortalizada como Liana de Lux, dadas sus exquisitas composiciones poéticas, deja a los 105 años de su deceso un amplio legado de patriotismo y profesionalidad.

Para su época de escritora a principios del siglo XIX, protagonizó uno de los primeros intentos de practicar el arte de las letras contra los prejuicios de la sociedad.

“La cultura le ha reservado un sitio privilegiado a la autora por la entrega de apasionantes versos, prematuros para su tiempo e inspiradores para las nuevas generaciones.

“Sus aportes desde el punto de vista patriótico incluyen el incentivo a la crítica por las condiciones de irrespeto a la mujer, emanados de sus publicaciones en la revista Orto de Manzanillo”, destacó Ivelsis Peña Morales, especialista principal de la  Biblioteca Pública nombrada en honor a la poetisa.

Nacida en Hato Abajo, Jiguaní, (hoy El Sombrero de Cauto Cristo), María Luisa trascendió por sus valores humanos, amor a la patria, madurez en su obra y el aporte de exponer su rebeldía sentimental, de la forma más elocuente posible y a la altura de la calidad de muchos escritores reconocidos de ese entonces.

Profundidad y espontaneidad en sus estrofas resultan características palpables, lo que constituye un referente en la literatura.

La totalidad de los versos encontrados hasta la fecha denotan una vida cargada de incomprensiones. Así consta en títulos como Poetisas Cubanas y Cuando la muerte deja de ser silencio, de Alberto Rocasolano o Dios no te va a entender, de María del Carmen Muzio, los únicos dedicados a María Luisa.

En tales bibliografías destacan poesías como Me ha besado, Las mágicas corazas del corazón, Morir de ti, Relámpagos y Truenos, además de Yo no quiero perder la esperanza, entre otros.

Actualmente la institución bibliográfica cautocristense organiza concursos y tertulias donde los participantes exponen estudios sobre los más diversos temas presentados en su obra.

El hecho de pertenecer a una familia adinerada le permitió a la lingüista graduarse de Historia, Filosofía, Oratoria, Poesía Clásica, Idioma Francés, Inglés, Latín,  así como la práctica de música, pintura y artes manuales.

Lo más relevante de su corto accionar fue la maestría poética reconocida por su esencia Modernista.

La reconocida fémina fue hija de Luis Ángel Milanés Tamayo, quien poseía grandes extensiones de tierra en uno de los hatos de Cauto Cristo y no consentía los procederes sociales de la joven.

Hoy Liana de Lux, con una autobiografía triste e inconclusa, sigue calando en el alma de quienes aman el manantial divino de los poemas.

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