En Martí está la verdadera grandeza

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Por Andy Zamora Zamora | 27 enero, 2018 |
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Frente a mí está el identificativo de mis metas, un Martí muy pequeño para su grandeza, tallado en una figura de cerámica. Acaso porque las ausencias de padres honestos y justos suelen ser más latentes cuando no se ha conocido al Apóstol de cerca, en la sublimidad de sus pensamientos siempre oportunos a nuestras necesidades.

Mi maestro, el de todos, mantiene la mirada despierta al futuro y con su luz guía a las nuevas generaciones hacia la madurez de los criterios para enfrentar los retos de la sociedad actual.  Cada ocasión, a su encuentro, confronto mis conductas con los valores, tan representativos en sus obras y crezco.

Mientras profundizo en las enseñanzas del Héroe Nacional, el caudal de convicciones expresas de independentista y patriota, me motivan a ser aún más martiano.

Las sofisticadas maneras de subvertir, convocan nuevamente a la unidad, la solidaridad y el antimperialismo, tan imprescindibles como en el siglo XVIII.

En la historia, la cultura y hasta en los sueños de los más pequeños encontramos a un Martí redentor de familias humildes, amante del arroyo de la Sierra, pero prefiero admirarlo hoy en las calles, las escuelas y el corazón de otros tantos como el cronista, para el que  simboliza la lucha perenne por ser mejores desde la modestia.

Las llamas de las antorchas iluminan desde hace 65 años avenidas y parques, pero la libertad de ser cultos irrumpió desde mucho antes, cuando aprendimos a no callar ante la injusticia, a no creer en las vendimias ofrecidas por el enemigo.

Estoy orgulloso de cada símbolo del protagonista de la Guerra Necesaria, pero más de sus principios, de su periodismo atinado y de su ascendente postura social en sus concepciones.

Si bien un libro relacionado con su obra, o una figura de cerámica, como la mía, puede ser objeto de pertenencia, Martí amerita un hondo análisis desde cualquier perspectiva. Él es parte de nuestra identidad, pero en la práctica cotidiana merece más espacio en los modos de actuar. Cada enero trae la oportunidad para superar metas, para lograrlas será mejor pensar en cómo lo haría el Apóstol para alcanzar en ellas la verdadera grandeza.

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