Más comida; menos argumentos

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Por Roberto Mesa Matos | 4 mayo, 2017 |
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Manzanillo.- Los empeños en el sector agropecuario granmense hoy deben ser superiores y los resultados cubrir la demanda del pueblo de una provincia con amplias posibilidades en esa rama.

Si bien pueden señalarse los efectos de la sequía y carencias de insumos y tecnología,  no en todos los sitios esos parámetros determinaron, porque el país hace esfuerzo para garantizarlos y cumplir el objetivo de producir  alimentos.

La agricultura tiene que analizarse como un conjunto de varios factores en la cual la inteligencia, control,  exigencia y el orden determinan, pues es inconcebible que territorios como Río Cauto, Bartolomé Masó, Yara y Manzanillo tengan más penas que glorias.

Ninguno de esos municipios cumple con los contratos de siembra, cosecha y comercialización de alimentos, cuestión que,  al decir de Federico Hernández Hernández, primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Granma, es responsabilidad de los jefes de bases productivas, directores de empresas y delegados de la Agricultura.

“Vamos a trabajar todos para producir más, pero eso implica más entrega y ejemplo personal, sin “inventos” ni picardías, porque  ya no podemos explicarle al pueblo la ausencia de alimentos en los mercados”.

Una pequeña muestra: los agricultores de Yara no materializan un despegue sostenido; manzanilleros y masoenses incumplen las per cápita de viandas mensuales, mientras en Río Cauto es visible un discreto avance.

Miguel Pereira Rivero, presidente de la cooperativa de producción agropecuaria (CPA) manzanillera Omar Rivero, una de las mejores de la provincia, asegura que las viandas más populares son “la yuca, el boniato y el plátano. Las tierras deben responder a esos objetivos”.

Con la experiencia  y el ejemplo, este campesino manzanillero dice que apoyaron sus compañeros de la comunidad yarense de Mateo Romás en la siembra de siete hectáreas de yuca.

“Las tareas hay que organizarlas y dirigirlas bien, en esto no se puede improvisar: nadie está autorizado a sembrar lo que el pueblo no demanda. Lo que dan mis tierras se lo comen los manzanilleros”.

Yaquelín Puebla Lachel, presidenta de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (Anap) en Granma, coincide con el criterio de Pereira y apunta: “Aquí el trabajo, el liderazgo y el protagonismo tienen que ser colectivos.

“Debemos revisar la actuación de nuestros dirigentes de base y exigir responsabilidades apegadas a los frutos del trabajo”.

Los resultados del sector de la Agricultura en Granma no responden a las demandas y expectativas,  y las evaluaciones tienen que ser sin cortapisas ni justificaciones.

Habrá efectividad cuando sirvamos en la mesa del pueblo más comida y menos argumentos.

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