Milicias Nacionales Revolucionarias, en defensa de la patria

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Por Gislania Tamayo Cedeño | 26 octubre, 2019 |
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Después del triunfo revolucionario del Primero de Enero de 1959, el gobierno revolucionario cubano se dedicó a trabajar arduamente en bien de la humanidad. El pueblo unido compartía las tareas de construcción y reconstrucción de una sociedad en la que todos seríamos iguales y compartiríamos los mismos derechos y deberes.

Por otro lado los vecinos del Norte, no convencidos de la pujanza de la Revolución Cubana, guiada por nuestro comandante en jefe Fidel Castro, se dieron a la misión de entorpecer el proceso que daba pasos seguros para satisfacer las necesidades del pueblo cubano.

Varias medidas había adoptado el gobierno revolucionario; tales como que los criminales de guerra de la tiranía de Fulgencio Batista y  los malversadores del erario público eran juzgados, comenzaban a introducirse cambios como la primera Ley de Reforma Agraria, rebaja de alquileres de las viviendas, de tarifas telefónicas y eléctricas, entre otras.

Estos cambios no convenían a los vecinos del norte que expresaban su odio provocando actos terroristas y todo tipo de agresiones,

El 21 de octubre de 1959 el pueblo habanero compartía con simpatizantes de la victoria obtenida en enero. Sin embargo, los imperialistas utilizaron a Pedro Luis Díaz Lanz, un renegado canalla para que tripulando una avioneta norteamericana volara sobre La Habana. Este acto costó la vida a dos personas y cincuenta resultaron heridas.

Tanto era el odio hacia Cuba que sus deseos de ocasionarle dolor al pueblo hicieron que mantuvieran sus ataques contra objetivos económicos, quemaron campos de caña, secuestraron pesqueros cubanos, ametrallaron un tren de pasajeros que rendía viaje entre Yaguajay y Caibarién.

El Ministerio de Relaciones Exteriores acusó a la CIA, como agencia encargada de organizar, pagar y dirigir los sabotajes contra Cuba.

El 26 de octubre de 1959 miles de personas acudieron a la plazoleta del Palacio Presidencial al llamado de la dirección política.

En aquella ocasión Camilo Cienfuegos usó de la palabra y expresó el sentimiento patriótico de los cubanos…Dijo: “Para detener la revolución cubana primero tiene que morir un pueblo entero y si eso llegara a suceder se harán realidad los versos de Bonifacio Byrne:

“Si deshecha en menudos pedazos
llega a ser mi bandera algún día,
nuestros muertos, alzando los brazos,
la sabrán, defender todavía.”

Un pueblo entero aplaudió al hombre de Yaguajay, al héroe de las Cien batallas, en lo que fue su último discurso.

En su intervención, el Comandante de la Revolución Fidel Castro analizó la realidad presente y futura de entonces; convencido de las muestras de indignación de los cubanos por la agresión constante de Estados Unidos;  y es por ello sugirió la idea de crear las Milicias Nacionales Revolucionarias.

La aprobación fue unánime. Así nació ese ejército de pueblo que lucha en defensa de los derechos que hemos alcanzado, que tanto ha combatido para mantener en alto nuestras conquistas y la bandera de la estrella solitaria.

El 26 de octubre de 1959 fue para Cuba, el inicio de una era en que los campesinos, las mujeres, los niños, jóvenes y ancianos empuñaron el fusil para demostrar que su decisión es de ¡Patria o Muerte! Venceremos.

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