Modernizan planta potabilizadora de Bayamo

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Por Orlando Fombellida Claro | 8 marzo, 2021 |
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Interior de la potabilizadora Santa Isabel FOTO/ Luis C. Palacios Leyva

En vísperas del vigésimo aniversario de su inauguración, el 1 de julio de 2001, la potabilizadora Santa Isabel, en el barrio homónimo de la ciudad de Bayamo, es objeto de un cambio de tecnología que elevará su eficiencia.

Reinaldo Chacón González, jefe de la planta, explica que esta es atípica, por cuanto los procesos de filtrado del agua, floculación y sedimentación lo realiza en la misma batería de filtros.

El no contar con sedimentador independiente, obliga a detenerla en casos de intensas lluvias que enturbian el agua recibida de las represas Guisa y Corojo, en Guisa, con la consecuente afectación en la entrega del líquido a los clientes.

La modernización de la planta, con una capacidad de entrega de 300 litros por segundo, añade Chacón González, consiste en cambio de filtros y construcción de un floculador-sedimentador, proyecto que se encuentra en fase de movimiento de tierra y cuya conclusión estima sea en 2022.

Reinaldo Chacón González, jefe de la planta potabilizadora Santa Isabel FOTO/ Luis C. Palacios Leyva

Al mismo tiempo está en marcha, añadió, la colocación de una nueva tubería conductora de 630 milímetros de diámetro y siete kilómetros de longitud, desde la potabilizadora hasta el acueducto bayamés, que al entrar en explotación eliminará las pérdidas de agua que ahora ocurren por reiterados salideros en la conductora actual.

La obra, precisa, forma parte del proyecto de rehabilitación integral del Acueducto Bayamo, que se ejecuta con un crédito, rembolsable, de 30,5 millones de dólares concedido por la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

La floculación es un proceso químico mediante el cual, con la adición de sustancias denominadas floculantes, se aglutinan las sustancias flotantes en el agua, facilitando su decantación y posterior filtrado.

Un sedimentador es una tecnología que está diseñada para eliminar sólidos suspendidos.

Cuando ocurren intensas lluvias, aumenta la turbidez de las aguas superficiales FOTO/Lederlys Nedys Rosales Guevara

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