Motivos que jamás se olvidan

Acercamiento a una parte de la prensa radial clandestina narrado por uno de sus protagonistas
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Por Luis Carlos Frómeta Agüero | 1 abril, 2021 |
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Foto: LUIS CARLOS FRÓMETA AGÜERO

 “Me llamo Andrés Rafael Lapinel Rivero, nací en el poblado de Julia el 30 de noviembre de 1936 y a los 15 años de edad comencé  como reportero en una emisora holguinera, que se identificaba con una denuncia social:

-CMKF, la voz del norte de Oriente, transmitiendo desde Holguín, la ciudad que con más de cincuenta mil habitantes, solo tiene un carro para recoger la basura. ¡Hasta cuándo señores gobernantes!-

Aquella presentación orientada a generar opiniones, le llamó tanto la atención, que utilizó algunos medios difusores como herramienta para denunciar los delitos cometidos  por los gobernantes de turno.

“El coterráneo Eloy Paneque, Jefe del Movimiento 26 de julio en la zona, me habló para incorporarme, lo juramenté y comencé a desarrollar acciones en una especie de resistencia cívica radial dentro de la cédula de Acción y sabotaje.

“No tenía conocimientos sobre la técnica periodística, pero enviaba trabajos para diversas partes del país: CMQ, Unión Radio, Progreso y Radio Salas, promocionada como la más antigua de Cuba, también con la bayamesa CMKX y CMKC de Santiago de Cuba.

“ Pasaba clandestinamente las informaciones a la colaboradora Clarita Rubio, quien las transfería a una trabajadora del Centro telefónico de Bayamo encargada de enviarla a diferentes medios”.

UNA ANÉCDOTA

“Refugiado en la casa de la periodista Josefina Tadeo, en Calle 2 y Gasómetro, en la Ciudad Heroica, me  detuvo la policía, supuestamente acusado, de participar en el robo de dinamitas en la mina de Charco Redondo.

“Fueron días terribles los sufridos en el cuartel Moncada, del cual salí con vida debido a la denuncia reiterada que mantuvo la emisora CMKC:

-¡Ultima hora!, ¡Ultima hora!, detenido nuestro corresponsal en Bayamo Rafael Lapinel, se encuentra en los calabozos del SIM, de Santiago de Cuba… ”.

“Eran continuas mis denuncias en el Circuito Nacional Cubano (CNC, Reloj de Cuba), propiedad del dictador Fulgencio Batista  y en la CMDF, Radio Manzanillo, donde conocí a valiosos compañeros, entre ellos al locutor Ibrahim Aput y al periodista Mariano Gómez Navarro.

“Esa estación del Guacanayabo, enclavada en los altos de la tienda La Fortuna, en la calle José Miguel Gómez, constituyó punto encubierto para trazar estrategias clandestinas y recibir orientaciones del trabajo en la zona.

“En cierta ocasión, reunidos allí,una compañera orientó la necesidad de prepararnos para desarrollar sabotajes y entretener al Ejército mientras avanzaban los expedicionarios, sin especificar detalles.

“Luego supe que era Celia Sánchez Manduley  y la acción tuvo lugar por Los Cayuelos, en Niquero, protagonizada por Fidel y el resto de los expedicionarios del Granma, el 2 de diciembre de 1956”.

BREVES DESTELLOS

“Tras el triunfo revolucionario, me incorporé al Frente Independiente de Emisoras Libres, (FIEL), órgano rector de la radio y la televisión cubanas, ideada por Fidel, dirigido a contrarrestar la tergiversación informativa  de la contrarrevolución interna.

“Llevo cerca de setenta años de trabajo en la radio y no me siento cansado, me enorgullece recordar los días en que junto al manzanillero Gómez Navarro asistimos, como delegados, al Primer congreso de la Unión de Periodistas de Cuba.

“También cuando me entregaron el Micrófono de la Radio cubana, saberme creador del espacio deportivo La gran jugada oriental y recibir las medallas Raúl Gómez García, Combatiente de la lucha clandestina, la Conmemorativa contra bandidos…”.

APTITUDES

Este hombre sencillo, que de joven giró el rostro hacia la luz del sol confía en la radio que le ayudó a crecer y  a  eternizar un sueño, motivos que jamás se olvidan

 

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