Nada puede apagar nuestro Sol del mundo moral

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Por Luis Morales Blanco | 14 enero, 2020 |
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FOTO/ Autor desconocido

Numéricamente son menos que nada los ofensores que mancillaron  bustos de José Martí  en la capital cubana, representan minúsculas gotas de agua turbia, diluidas, evaporadas, en el océano diáfano de la reverencia y el amor de millones de cubanos y ciudadanos del mundo.

Política y emocionalmente también lo son.

Acaso pudieron manchar  la obra escultórica, pero jamás derrotar el ejemplo diáfano de quien cayó combatiendo en Dos Ríos para confirmar la inmensa verdad de su amor por la libertad la Patria.

De un lado y otro del océano ínfimas personas se atrevieron a celebrar la “gracia”, pues dondequiera hay cubanos dignos que respetan sus símbolos y viven aferrados a su nacionalidad.

Ejemplares han sido, y continúan,  las manifestaciones en contra de la afrenta: “Con Martí no te metas”,   “Al Maestro se le respeta”, “A Martí no se toca”…  las redes sociales vibraron dolidas  hace tres años ante la desaparición física  de Fidel y se desbordan ahora de indignación y desagravio.

Diferentes sitios de internet casi estallan amplificando  voces justas que se oponen a cualquier acto que lesione a Ese sol del mundo moral, como lo definiera Cintio Vitier, un martiano conocedor y amantísimo de la prédica y la dimensión humana y filosófica  del Maestro.

Discípulo de Martí, El autor de resistencia y libertad  es “un poeta sencillamente enamorado de su patria”. El título del libro  Ese sol del mundo moral esbozo para una historia de la eticidad cubana”, fue  el renovado  homenaje al  más universal   de todos los cubanos, por su carácter entero pleno de valores.

Silvio Rodríguez en su  canción intitulada Hombre dedicada al Che, que como todo gran individuo  vive a la vera del espíritu martiano le pudiera prestar esos  versos que encajan perfectamente en la vida y obra del hijo de Doña Leonor y Don Mariano: “Bastante más allá de tu mirada/ tu sombra brilla hoy en la pelea mayor/  de la conciencia y la razón…”

Esta reseña pudo escribirse para el próximo 28 de enero   cumpleaños 167 del Apóstol  pero como Martí nace cada vez que un niño aprende algo o cuando lleva en sus manos de hombre fuerte una flor para su amiga, cada vez  que un hombre sale a reparar una injusticia reverdece  el ejemplo de Martí.

Desde el  teclado de un añejo ordenador, defiendo la memoria del Hombre de la Edad de Oro  que es salvaguardar la continuidad de mi Revolución que es también la supervivencia de mi familia, hijos nietos, amigos.

Parafraseando al Nuestro Héroe Nacional  ante la falta de decoro de quienes pretendieron empañar su obra, se levanta ese Titán de la independencia como miles de hombres, como todo un pueblo en   personificación de la dignidad humana.

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  1. Hermoso escrito sobre nuestro maestro; por eso digo que los que hicieron ese acto tan indecente contra nuestro apóstol no se merecen nada mas que el peso de la ley caiga sobre ellos sin ninguna contemplación.