Noche larga y días tristes (+fotos)

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Por Orlando Fombellida Claro | 25 noviembre, 2017 |
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FOTO/Rafael Martínez Arias

Tras dar a conocer Raúl Castro la infausta noticia del fallecimiento de su hermano Fidel, el resto de la noche del 25 de noviembre del año pasado fue largo, muy largo, para la inmensa mayoría de los cubanos que, debido a su edad, teníamos conciencia de la magnitud de la pérdida.

Mi esposa llora sin aspavientos, improvisa un altar en la sala de la casa, coloca algunas de las muchas fotos que del Comandante en Jefe tiene, enciende una vela y al amanecer le pone flores.

Mientras, la Televisión Cubana transmite el documental Fidel, de la realizadora Estela Bravo, y otros materiales en los que se ve y escucha al Líder Histórico de la Revolución Cubana, en actos patrióticos, recorridos por el país y contactos con su pueblo.

Llanto por Fidel FOTO/Rafael Martínez Arias

Al salir el sol y avanzar en su recorrido, en las calles de las ciudades y pueblos de Granma  se ven pocas personas, con la tristeza reflejada en los rostros.

En el hospital infantil General Milanés, en Bayamo, visitado por Fidel el 19 de julio de 1981, a la pediatra Danys Álvarez Arzuaga se le hace difícil hablar por haber perdido “algo sagrado, porque para nosotros Fidel es un padre, un líder y todo lo que tenemos se lo debemos a él”.

La alegría es una de las características de los jóvenes, sin embargo, los cientos de estudiantes de medicina que concurren a firmar el juramento de cumplir el concepto de Revolución expresado por Fidel, en la Filial de Ciencias Médicas Efraín Benítez Popa, de la capital granmense, están serios, no jaranean ni escuchan música en sus teléfonos móviles.

Desfile para rendir postrer tributo a Fidel, en la Plaza de la Patria, en Bayamo FOTO/Rafael Martínez Arias

Infinitos parecen los desfiles de personas calladas, circunspectas, que acuden con flores en las manos a rendir postrer tributo al Comandante Invicto, en los lugares habilitados para hacerlo.

Al anochecer del 2 de diciembre, miles de bayameses esperan la entrada a su ciudad de la caravana que traslada las cenizas del revolucionario. Allí donde confluyen la calle Figueredo y Carretera Central, una señora dice a otra que se encuentra a su lado, que ama a Fidel, porque defendió a los pobres, a los ancianos, a los niños y a las mujeres, por las cuales hizo mucho.

Un campesino protesta porque a Fidel no le concedieron el premio Nobel de la Paz “y si alguien se lo merecía varias veces es él”.

Aunque hay amenaza de lluvia, la concurrencia es masiva a la gala artística y vigilia, en la Plaza de la Patria, en la Ciudad Monumento Nacional; también, la peregrinación frente al parque-museo Ñico López, donde reposan, en mesas de mármol diseñadas y construidas por granmenses, la caja de cedro con las cenizas de Fidel y la urna que la protege en su recorrido hacia Santiago de Cuba.

la caja de cedro con la cenizas de Fidel reposó, la noche del 2 de diciembre de 2016, en el parque-museo Ñico López, en una mesa de mármol hecha por granmenses FOTO/Rafael Martínez Arias

Gris es el amanecer del 3 de diciembre. Hileras de personas de diferentes edades, colocadas a ambos lados de la vía desde Bayamo hasta el límite de Granma con Santiago de Cuba, dan su adiós a quien, por derecho propio, es hijo de esta provincia.

Es el homenaje a quien a los 21 años de edad fue a Manzanillo y consiguió, en nombre del movimiento estudiantil,  lo que no lograron antes enviados del gobierno de turno: que le prestaran para llevarla a La Habana, la campana de histórico tañer en el ingenio La Demajagua, el 10 de octubre de 1868.

El joven de la Generación del Centenario del natalicio de José Martí, que el 25 de julio de 1953 chequeó en Bayamo los preparativos del asalto, al amanecer del día siguiente, del cuartel de la ciudad; el expedicionario mayor que desembarcó, el 2 de diciembre de 1956, en Los Cayuelos, un lugar próximo a Playa Las Coloradas, en Niquero; tuvo su Comandancia General en La Plata, sitio de la Sierra Maestra perteneciente al municipio de  Bartolomé Masó, donde firmó la Primera Ley de Reforma Agraria.

Al artífice de la batalla de Guisa y del combate de San José del Retiro, para liberar a Jiguaní; de quien como colofón de sus muchas visitas a esta provincia, expresó el 26 de julio de 1982: “¿Cómo podría escribirse la historia de Cuba sin la historia de Granma?”, y en igual fecha y lugar, 24 años después, dijo que se consideraba granmense por las veces que había estado y vivido en esta provincia.

En calidad de padre, hijo, hermano, Fidel está presente en todo el territorio granmense.

Miles de personas colocadas a ambos lados de la carretera, desde Bayamo hasta Jiguaní, despiden la carava luctosa en su marcha hacia Santiago de Cuba FOTO/Rafael Martínez Arias
Fidel sigue al frente de su pueblo FOTO/Rafael Martínez Arias

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