El nuevo patriota de La Demajagua

Historia de un Filólogo manzanillero de vocación Cespediana
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Por Luis Carlos Frómeta Agüero | 13 octubre, 2020 |
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Foto Manuel Olivera Álvarez

Tras el habitual saludo mañanero, acariciaba visualmente la campana y, acompañado por Carlos Manuel, recorría las ruinas del ingenio en placentera jornada de entrega y amor.

“Me llamo César Martín García y entré como administrador al Parque Museo nacional La Demajagua el 15 de febrero de 1985, hubo cambios de nomenclatura en el sector cultural y me nombraron director de la institución.

“Para ocupar el cargo, metodológicamente, tenía que ser licenciado y como no lo era, me incorporé a la Universidad de Oriente, seis años después egresé como filólogo.

JUNTO AL JAGUEY

“Escenificar en ese lugar lo acaecido el 10 de octubre de 1868 fue mi propósito, lo disfrutaba, convencido de que trasladaba valores a los visitantes, quienes se llevaban una clara imagen de los hechos.

PASAJE ANECDÓTICO

“Una mañana del año 2015, antes de recibir la réplica del machete de Máximo Gómez, en Managua, conocí a Leopoldo Cintra Frías, Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y General de Cuerpo de Ejército, sorprendido quedé pues le habían contado la forma imaginaria con la que ponía a cabalgar al público sobre Telémaco, el caballo del Padre de la Patria para narrar el inicio de la gesta por la libertad.

“Le dije que Céspedes solicitaba su presencia en La Demajagua, accedió y, días antes del acto por el aniversario 150 de aquella épica hazaña, ensillaba al citado corcel y galopaba al paso de mi dramatización:

-El soldado del deber no puede permitir que la aurora le sorprenda en el lecho… ¡Ciudadanos!, este sol que veis alzarse por la cumbre del Turquino viene a alumbrarnos el primer día de libertad e

independencia para Cuba…

De esta forma, el Ministro de las FAR sellaba el compromiso y yo la responsabilidad de trasmitirle el mensaje.

RETROSPECTIVA

“La sala de mi casa es una especie de galería, allí atesoro más de 100 estímulos: la réplica del machete mambí del Generalísimo Gómez que entrega las Fuerzas Armadas Revolucionarias. El Sello de trabajador laureado de la Cultura, el Premio Joven Patria y el Pergamino de la Ciudad de Manzanillo.

“También la Distinción Utilidad de la virtud, el Premio Bayamo, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, el Aldabón de la Periquera e Hijo Ilustre de Holguín, el Micrófono de Radio Rebelde, el diploma como Personalidad de la Cultura que resguarda el patrimonio nacional, las medallas Del Esfuerzo, la Victoria, la Raúl Gómez García, 50 aniversario de la UJC…

PASAJE INESPERADO

“Estaba en el esplendor de mis facultades cuando la glaucoma me condujo al hospital Celia Sánchez de Manzanillo, concluidas las pruebas de rigor, el oftalmólogo determinó la operación, pero el resultado no fue satisfactorio.

“Por interés del entonces Ministro de Cultura, Julián González, me ingresaron en el Instituto de oftalmología Ramón Pando Ferrer, de La Habana, diagnosticaron daños en el nervio óptico y visión sin retorno, pensé que mi vida terminaba y quedaban rotos mis sueños.

“Trabajando con la visión quebrantada esperé la jubilación, los días posteriores fueron terribles, muy tristes, desoladores… vinieron a mi mente los últimos momentos de Céspedes en San Lorenzo y la heroicidad ante aquel hecho me repuso anímicamente.

“Desde entonces no he descansado un segundo, me siento útil llevando mis conocimientos históricos a los internos en los centros penitenciarios de Granma, les hablo de Céspedes, de su incondicionalidad a la patria, de su ejemplo personal…

“Realizo matutinos especiales en entidades económicas y sociales de mi ciudad, imparto conversatorios, charlas y conferencias sobre nuestra historia, cuando me lo solicitan recibo con la misma pasión y entrega a grandes personalidades que visitan La Demajagua.

ORDEN ESTRATÉGICA

Para este singular personaje que posee el don de comunicarse con Céspedes, la discapacidad visual no limita su pensamiento de patriota contemporáneo:

“Seguiré el rumbo independentista trazado por el Padre mayor de los cubanos y llegado el momento esparcirán mis cenizas por La Demajagua, para que sepan que siempre estuve al lado de Céspedes”.

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