Biden busca quien lo cargue

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Por Luis Morales Blanco | 21 agosto, 2021 |
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¿Se acuerdan?, hace siete meses hablé de Biden como un anciano con cara de buena gente, pero quemante por debajo.

El dueño de la frase es nuestro coetáneo José Luis, quien añade que algunos lo alabaron, otros se le rieron en la cara y lo crucificaron por su opinión, aun cuando todos saben que estaba en lo cierto.

Sí, este guajiro ´leído y escribido´ se informa mediante los medios masivos de comunicación nacionales; con hijos y nietos incursiona por Internet incluso “en esas redes sociales a veces tan enmarañadas, por eso puedo esclarecer qué me sirve y qué no”, argumenta.

En sus primeros seis meses en el poder, el presidente estadounidense, Joe Biden, no muestra ninguna prisa por cumplir su promesa electoral de reiniciar el deshielo con Cuba, al contrario.

Biden se viste de bienhechor, pero sigue apretando las tuercas del bloqueo, dándose besos con la ultraderecha miamense, gran incitadora a la violencia en busca de pretextos invasores.

Sin dudas, la línea de este presidente es tan o más retorcida que la de Trump, al menos, sin justificarlo, aquel casi no escondía la mano tras lanzar la piedra.

Los manipulados disturbios del pasado 11 de julio le sirven al anciano como anillo al dedo en su cruzada anticubana; en otras vertientes, acusa al Gobierno cubano de ineficiente y soberbio, por no aceptar la ayuda yanqui a cambio de concesiones contrarias a la soberanía criolla, conceptos coreados por sus seguidores como las ranas de un pantano.

“Para mí aceptar esa ayuda chantajista sería como revivir un Pacto del Zanjón y somos gente de Baraguá, además, Cuba se abre al mundo y acepta la solidaridad cuando es bien intencionada”, vuelve a la carga nuestro guajiro cepilla´o.

No es casual que cubanos residentes en el exterior, incluso en los EE. UU., expresen su decepción por la estrategia del demócrata, recordemos que el torniquete del bloqueo fue calificado como fallido por Obama, pero Biden no aprende.

Si el actual mandatario mantiene vigentes las 243 medidas coercitivas con que se despidió Trump y añade otras ¿qué les deja a los grupos fundamentalistas?

Muchos nacionales, dentro y fuera de Cuba, vieron la elección de un demócrata como un motivo para regresar a la normalización de las relaciones, ¡qué chasco!

Biden, ¿eterno colegial? lleva largo período estudiando su política hacia el país caribeño, convirtió el tema en una prioridad de su agenda exterior y sin autoridad alguna impuso nuevas sanciones contra funcionarios cubanos en las últimas semanas.

Además, pidió a expertos del Gobierno que elaboren planes para que Estados Unidos amplíe de manera unilateral el acceso a Internet en Cuba y se comprometió a incrementar el apoyo a los llamados disidentes, acciones abiertamente injerencistas.
Cuba siempre ha expresado su disposición al diálogo sin condicionamientos con Estados Unidos, bajo el respeto de las diferencias y la soberanía, y sin ceder en principios.

¡Y dale con lo mismo! “Hay una serie de cosas que consideraría para ayudar al pueblo de Cuba, pero eso requeriría una circunstancia diferente o una garantía de que el Gobierno no se aprovecharía de ellas”, dijo Biden, recientemente, en improvisada rueda de prensa.

Como dice el fraterno José Luis según su sabiduría guajira: “Hay viejos que se ponen pesa´os, pero haciéndose los livianos para ver quién los carga”.