Hacer más con lo mismo y hasta con menos

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Por Sara Sariol Sosa | 2 octubre, 2019 |
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Una vez más tenemos ante nosotros, la oportunidad, y al mismo tiempo el desafío, de validar ese viejo slogan de hacer más con menos, que a tantos el oírlo les provoca cierta aversión, no acaso por esencia, sino porque tantas veces se ha quedado en su enunciado.

Esa es una realidad indiscutible, lo sabemos todos los que, sin ser investigadores económicos, solo de hacer un análisis práctico, tenemos la certeza que no optimizamos, por decirlo de una manera noble, los escasos recursos de los cuales siempre hemos dispuesto en nuestra condición de país permanentemente bloqueado.

Hay en el ambiente popular una sensación de que, ante esta nueva convocatoria hecha por la máxima dirección del país a transformar esa negativa práctica, tiene que venir por el bien de todos, una respuesta definitiva.

Las estrategias desplegadas por todos los territorios ante la actual coyuntura energética reafirman que es objetivamente viable, y que es posible hacer más con los mismos recursos y hasta con menos como ahora sucede.

En Granma, por referirnos solo a nuestro entorno inmediato y a una actividad específica, se han logrado mover por estos días, más de 700 toneladas de productos como promedio diario, más que antes de la coyuntura, como resultado de una reorganización adecuada de la cadena puerto transporte economía interna, que presupone el aprovechamiento para esos fines de todo transporte de cualquier entidad que se mueve de un lado a otro de la provincia.

Cuba vive a pesar de las maniobras imperiales, un ambiente político social favorable, hay una reafirmación expresa del pueblo a contribuir en este nuevo desafío, y para ello hay motivaciones múltiples, no solo por el reciente incremento salarial en muchas actividades, algo que sin dudas satisface y compromete, sino por esa permanente atención de la máxima dirección del país y de las provincias, a la búsqueda de caminos para desarrollarnos y elevar la calidad de vida del pueblo.

Esa es una batalla de los cuadros, pero codo a codo con cada cubano, tenemos conciencia de ello, y la respuesta que nos corresponde dar, debe y tiene que enmarcarse en dos principios, uno poner sobre la mesa todo cuanto podemos hacer, y el otro, lograr de una vez y por todas que esas prácticas se mantengan, como ha dicho el presidente Miguel Díaz-Canel, aun cuando mejore la situación con el combustible.

Las exportaciones tanto tiempo olvidadas, los proyectos municipales para el desarrollo cuyo financiamiento no pocas veces hemos desaprovechado, a aplicación de cientos de investigaciones científicas engavetadas y que pueden conducirnos minimizar importaciones, serán nuestros mejores aliados en este batallar, en el cual, somos conscientes, tenemos todo para ganar.