El significado del nuevo triunfo en la ONU

Share Button
Por Yasel Toledo Garnache | 3 noviembre, 2018 |
0

Otra vez una victoria aplastante de Cuba en la Asamblea General de las Naciones Unidas; 189 votos a favor de la Resolución Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba y dos en contra, ¡éxito tremendo del pequeño archipiélago, gran David, ubicado apenas a unos kilómetros del gigante, que trata de imponer siempre su voluntad a lo largo y ancho del planeta.

En términos atléticos, ese resultado sería una verdadera paliza, con marcador muy difícil de lograr en cualquier deporte. Su importancia aumenta al ser el triunfo vigésimo séptimo de manera consecutiva, por votación de los países miembros de la ONU, lo cual reafirma el apoyo a nuestro país, la razón y la justicia.

Mucho ha cambiado el panorama internacional desde el primer documento de ese tipo, sometido a votación en 1992, que obtuvo 59 a favor, 71 abstenciones y tres en contra, con 46 ausencias. Solo EE.UU., Israel y Rumanía expresaron el “No”.

En la más reciente ocasión, el único capaz de sostenerse al lado de Washington fue Israel, inamovible desde que comenzaron, como el más leal aliado.

Esta no fue una votación cualquiera, sino la primera con Miguel Díaz-Canel como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, lo cual reafirma que el prestigio de la nación y su Revolución se mantienen incólumes y con gran apoyo  internacional.

Además,  esta vez el proceso fue más complicado y demorado por el intento de EE.UU. de agregar varias enmiendas al documento. Hubo que votar por cada una, y el rechazo mayoritario a todas significó otro éxito para la Patria de Carlos Manuel de Céspedes, José Martí y Fidel Castro.

Díaz-Canel lo escribió rápidamente en su cuenta de Twitter: “Victoria de nuestra #Cuba. Sufren los #EEUU 10 derrotas en una. Los pueblos del mundo votaron por #Cuba porque saben que nuestra causa es verdaderamente justa. A #Cuba se respeta. Por #Fidel y #Raúl por la #Revolución y por el pueblo cubano #NoMasBloqueo”.

La sesión de este jueves nos dejó también una escena singular por el cinismo de la intervención de la representante de EE.UU., Nikki Haley, ya lo hemos  percibido repetidamente, pero es casi imposible acostumbrarse. Hubo que soportar escucharla decir que la votación sería una pérdida de tiempo y referir versiones distorsionadas de la realidad cubana.

Habló de opresión política aquí, violación de derechos humanos y preocupación norteña por la falta de libertad de expresión y de reunión, y la situación de la mujer en esta tierra heroica, de féminas valerosas, como Mariana Grajales, Celia Sánchez Manduley y Vilma Espín, donde ellas son protagonistas en cada tarea y ocupan cargos de dirección en todos los niveles.

Aquello parecía una película de las peores, y para colmo, concluyó enunciando que EE.UU. seguirá al lado del pueblo cubano hasta que “podamos estar juntos”. Según sus palabras, EE.UU. es amigo y pretende ayudarnos. ¡Vaya, chiste!

Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, fue nuevamente contundente, como lo son nuestras razones. Puso ejemplos de las afectaciones, pero también de la fuerza, talento y coraje de los cubanos para continuar adelante, sin traicionar jamás las esencias ni poner en riesgo la independencia.

Expresó que los daños cuantificables, acumulados por el bloqueo durante casi seis décadas de aplicación, alcanzan la cifra de 933 mil 678 millones de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro. Calculados a precios corrientes, ha provocado perjuicios por más de 134 mil 499 millones 800 mil dólares, dijo.

Solo en el último año, causó pérdidas en el orden de los cuatro mil 321 millones 200 mil dólares, aseguró. A eso se suma el dolor de muchas familias, cuando es imposible acceder a un medicamento u otros recursos para salvar una vida.

Ojalá el bloqueo sea eliminado pronto, pero nada indica en estos momentos esa dirección, a pesar del éxito reciente.

Será fundamental mantener la energía, voluntad, inteligencia y capacidad para avanzar. Nuestro futuro depende de nosotros mismos, y todos juntos podemos conseguir mucho más en el camino de la luz.