Tiempo de pensamiento y acción

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Por Yasel Toledo Garnache | 15 abril, 2016 |
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Estos son tiempos de ciencia y de pensamientos profundos, no de impulsos, dice el cartel, lleno de luces, que leo con frecuencia en mi mente y tanto me hace pensar.

Los retos caminan por todas partes, y para superarlos, cada quien debe hacer lo que le corresponda desde su lugar, consciente de su responsabilidad con la sociedad, que siempre exigirá más.

La mejor manera de hablar es a través de acciones que conduzcan a resultados en la macro y en la microeconomía, a nivel de provincia, de país, aunque signifique luchar contra molinos de la cotidianidad.

Identificar los grises, es el primer paso para avanzar. Por supuesto, las simples pinturas ni los maquillajes son opciones en una nación que aspira a la búsqueda eterna de la mejoría.

Sé que esas son premisas de los delegados granmenses a la próxima Asamblea provincial del Partido, el próximo 4 de diciembre, y, claro, tengo expectativas. Como joven, preocupado y soñador, pienso seguirla lo más cerca posible, por su importancia para el presente y futuro del territorio.

Ellos tienen la misión de ser consecuentes con los fuertes y acertados debates realizados en las instancias municipales, de continuar señalando las dificultades con fuerza, pero, sobre todo, encontrar soluciones y favorecer su implementación, seguros de que lo más importante no es la velocidad, sin embargo, siempre es beneficioso apurar el paso, sin herir esencias.

Hace poco, una conversación con Tania María Almarales, directora de la Escuela del Partido Desembarco del Granma y delegada a esa cita, reforzó mi tranquilidad al respecto y removió múltiples reflexiones sobre el tema.

Es indispensable, la preparación de los participantes y de aquellos con la responsabilidad de impulsar, exigir, controlar, ejercer y transformar para el bien de la inmensa mayoría. Por eso, resultan tan favorables los intercambios y recorridos previos y la autopreparación.

La actualidad impone necesidades y exigencias que solo entre todos podremos solucionar.

Tampoco pensemos que, en un salón, aparecerán varitas mágicas salvadoras, aunque exista el mejor debate y pensamientos más luminosos.

En cuestiones de economía y otros aspectos, no existen milagros, pues dependen de la labor de todos, con inteligencia, valor profesional y activismo en el surco, la fábrica y donde sea necesario.

Desde la exposición de ideas y el diálogo conjunto, sí pueden perfeccionarse estrategias y asfaltar caminos, para llegar con más prontitud a los objetivos y construir una Granma siempre mejor.

Ese es un desafío saludable, que deberá renovarse en ciertos momentos, para beneficio de la sociedad.