Otra huella de fe, voluntad y amor

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Por María Valerino San Pedro | 16 septiembre, 2020 |
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Resultó todo un éxito la reconstrucción plástica con autoinjerto de piel para restituir un tanto la continuidad anatómica y funcional de los tejidos, por parte del servicio de Caumatología del hospital Carlos Manuel de Céspedes.Foto Rafael Martínez Arias.

Una vez más la voluntad, el amor, la perseverancia, la dedicación y la fe, se impusieron a las carencias de tecnología impuestas por el bloqueo económico que por casi seis décadas sufre Cuba.

Con esas esencias, neurocirujanos del hospital provincial Carlos Manuel de Céspedes, de Bayamo, capital de Granma, arrancaron de los brazos de la muerte a un joven, tras practicarle satisfactoriamente una complejísima intervención quirúrgica: excéresis en bloque de la malformación arterio venosa con ligadura de los vasos nutricios y reconstrucción plástica de los tejidos lesionados.

PROTAGONISTAS

El Doctor Maikel García Chávez, jefe del servicio de Neurocirugía, y Máster en Ciencias Médicas, estuvo al frente del equipo, junto a sus colegas Osmán Ramírez Tasé, ambos especialistas de primer grado en Medicina General Integral (MGI) y en Neurocirugía y el joven Abdala Muñoz Palomino, también especialista en Neurocirugía.

Yuniel Silvera Rodríguez, el paciente, y a quien le dicen cariñosamente Tato, tiene solo 22 años de edad, es oriundo de La Piedra de Yao, en el municipio de Buey Arriba, y nació con una malformación congénita cráneo facial, que era de pequeño tamaño, e incluía la parte lateral izquierda de la cabeza, la región de la cara de ese mismo lado y se extendía al cuello.

170104_1214Así nos presenta el caso el Doctor Maikel, quien apunta que esta intervención quirúrgica es única de tal complejidad en el país y de la cual solo se tiene referencia estadística de unas cinco en el mundo.

Dice, además, que con el crecimiento y desarrollo de Tato, la malformación vascular fue nutriéndose de sangre, y llegada la adolescencia, debido al desarrollo normal del organismo y al efecto de las hormonas alcanzó un volumen significativo y un flujo de sangre bastante alto.

“Fue evaluado, detalla, antes de 2015 en algunos centros  de referencia nacional, por ejemplo, el servicio de Maxilofacial del hospital Hermanos Ameijeiras, y allí se decidió observación y tratamiento conservador.

Yuniel con el equipo de especialistas que realizó la novedosa y compleja intervención quirúrgica, en ese orden, los Doctores Maikel García Chávez, Osmán Ramírez Tasé y Abdala Muñoz Palomino.Foto Rafael Martínez Arias.

“Llegó a nosotros por una hemorragia de pequeña cuantía, la familia tenía mucha ansiedad e incertidumbre y decidimos asumir su seguimiento. Le hicimos biopsia de la lesión y llegamos al diagnóstico por anatomía patológica de una malformación arterio venosa de altoflujo cráneo facial, que se conoce en la literatura internacional como Aneurisma Cirsoideo, seguimos las pautas establecidas en el centro de referencia nacional.

“Evolutivamente la lesión alcanzó un volumen y extensión significativa, – continúa explicando el especialista- y fueron provocando el debilitamiento de la piel, se trataba de una lesión de alta complejidad porque englobaba grandes vasos del cuello y la cabeza tanto arterialescomo venosas, por ejemplo, la carótida común, la vena yugular.

“En 2016 salgo a cumplir misión a Mozambique y cuando regreso encuentro la lesión del paciente mucho más avanzada en cuanto a tamaño, ya tenía ulceraciones en la piel, y el flujo era extremadamente alto”.

COMPLICACIONES Y ALTERNATIVAS

Ante tales circunstancias se impuso la realización de angiografía (en la provincia de Camagüey) para estudiar las características naturales, el trayecto y la distribución de los vasos.

García Chávez explica que al discutir el caso para optar por una alternativa de tratamiento, estas resultaban muy escasas, porque eran vasos de muy alta complejidad, muy interconectados que englobaban estructuras vitales de la cabeza, la cara y el cuello, y en medio de esa situación las hemorragias eran cada vez más intensas.

“En una primera vez –rememora- durante un proceso de curación en la sala de hospitalización hizo una hemorragia de gran magnitud y lo operamos como un acto para salvarle la vida, optamos por la ligadura de la carótida externa del cuello, el vaso que alimentaba la lesión. Inicialmente fue exitosa la intervención, pero luego la malformación se alimentó de otros vasos sanguíneos que estaban alrededor al otro lado de la cabeza y creció nuevamente.

“Se produce entonces –asevera- una hemorragia catastrófica de grandes magnitudes, y no nos quedó otra alternativa que hacer una cirugía de todo o nada, radical del aneurisma, duró aproximadamente ocho horas.

“Separamos totalmente la lesión de los planos de cabeza, cara y cuello y logramos un excéresis en bloque completo con la ligadura de todos los vasos que la alimentaban y la escisión completa de la lesión”.

AGRADECIMIENTOS

Ya Yuniel Silvera estaba fuera de peligro, pero quedó de la operación un defecto estético importante y se procedió en conjunto con el servicio de Caumatología de la propia institución hospitalaria a hacer la reconstrucción plástica con autoinjerto de piel para restituir un tanto la continuidad anatómica y funcional de esos tejidos, y fue un éxito.

Actualmente Tato no tiene elementos de recidiva de la lesión, asimiló bien el injerto y desde el punto de vista estético se logró una corrección funcional, y está reincorporado a su vida normal, a sus actividades.

Algo cohibido por la grabadora el joven de facciones finas y voz mesurada agradece a todos, porque en su larga estadía de meses, recibió cariño y atención muy profesional en la sala de Neurología cuyo colectivo considera su familia, en la Terapia Intensiva, el Salón de operaciones.

“Todos, ascensoristas, pantristas, camilleros, personal de limpieza, enfermera, médicos, sin distinción, fueron conmigo especiales.Qué decir del Doctor Maikel y su equipo, a ellos le debo estar hoy contando la historia”.

“No tengo cómo pagar tanta bondad, cariño y dedicación de tantas personas del sector de la salud para con mi hijo”, asegura Aleida, madre de Tato. Foto Rafael Martínez Arias.

Para Aleida Rodríguez Quintana, madre de Tato, hablar del tema es motivo de emociones múltiples. “Soy una mujer feliz, tengo a mi hijo vivo y sano, a mi lado, porque en este hospital lo salvaron, con un inmenso amor y compromiso, sin costo alguno. Sin importar bloqueo ni necesidades económicas lo operaron; mi hijo está bien, no tuvo afectaciones, ha evolucionado satisfactoriamente. Siempre con la preocupación de cuidarse mucho, de no estar al sol ni montar a caballo”.

TODOS A UNA

El Doctor Maikel García Chávez asegura que “con él no hubiéramos tenido ese éxito sin la participación conjunta de prácticamente todas las personas que se implicaron con Tato en el hospital, por la estadía hospitalaria prolongada, por las grandes hemorragias, tuvo situaciones emergentes muy complejas que requirieron precisión, inmediatez, la última vez, por ejemplo, el ascensor estaba bloqueado y lo bajó cargado al salón de operaciones un médico de nuestro servicio en brazos.

“Ya ha pasado el tiempo, pues la intervención quirúrgica fue el 4 de diciembre de 2019, y ahora, cuando comprobamos que todo marcha satisfactoriamente hacemos público el hecho. La evolución funcional

neurológica es seguida con periodicidad por nuestra especialidad, en tanto, la función estética es chequeada en consultas de Caumatología”.

Durante meses este joven boyarribense permaneció hospitalizado en el “Céspedes” y como dijo su progenitora a este órgano de prensa, sin costo alguno, sin embargo, en México, por ejemplo, por esa patología un paciente invierte en solo días de hospitalización 14 mil 551 mil 32 dólares.

Aquí, en esta Cuba bloqueada, nos cuesta solo, retribuir con amor tanto desvelo y tanto batallar perenne por la vida.

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