Pablito irá al Educa a tu hijo

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Por Sara Sariol Sosa | 7 septiembre, 2016 |
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PablitoPablo Ernesto, el travieso Pablito de nuestra cuadra, en el centro histórico de Bayamo, capital de la suroriental provincia de Granma, desde hace varios días ensaya a portarse bien.

Los vecinos están asombrados de esa repentina demostración de responsabilidad, y más, porque la anima su entrada, este miércoles, a las actividades del Programa Educa a tu hijo, que potencia a las familias cubanas de conocimientos esenciales,para poder preparar a sus hijos para el ingreso a la escuela.

El programa surge en el país producto de una investigación realizada en los años 70 por el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, para ofrecer alternativas de educación a niños que en las zonas rurales y montañosas no tenían acceso a los círculos infantiles, aunque por su trascendencia y resultados se extendió luego a las zonas urbanas, donde por insuficiente capacidad, no todos los pequeños podían acceder a los citados círculos.

Para su implantación se crean grupos coordinadores a los diferentes niveles, e integrados por diversos organismos como Educación, Deporte, Cultura, Salud Pública, trabajadores sociales y organizaciones de masas, entre otros.

Con un carácter intersectorial, esas estructuras tienen el encargo de realizar acciones intersectoriales, desde visitas a los hogares, control de pequeños con necesidades educativas especiales, capacitación a las familias, talleres para la confección de medios de enseñanza, actividades deportivas, culturales y recreativas.

Cada año, el programa adquiere más relevancia, por lo que aporta a los niños previo a su entrada a la enseñanza prescolar, tanto en conocimientos, como en la preparación para su posterior adaptación a la escuela.

En Granma cerca de 46 mil infantes se benefician con ese proyecto educativo, para el cual es esencial el apoyo de los padres.

Los padres de Pablo Ernesto, han comprendido la importancia de ese apoyo, y han logrado que su pequeño esté entusiasmado con la idea de interrelacionarse con un grupo en el cual, además, se forman hábitos y valores, se trabaja en el desarrollo del lenguaje, y se realizan ejercicios para el progreso físico-motor.

Pablito, como si advirtiera tal trascendencia, y sabichoso como es, se empeña en repasar colores, figuras geométricas y números que adelantadamente ha aprendido.

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