Palabras de bellos colores

Share Button
Por Elizabeth Naranjo Larramendi | 27 febrero, 2018 |
0

Ese día ella se sintió más joven que nunca, a pesar de haber rebasado los 40 años. Por un momento creyó ser la dueña de la calle, cuando de las bocas de aquellos pícaros salieron palabras tan estimulantes a su personalidad.

Comenzó a pensar nuevamente que su vejez era solo cuestión de experiencia y no de edad, quién le podía decir a esa mujer, ya madura, que no era capaz de llamar la atención, había sido esa frasecita la que le daba ese aire de juventud.

Los piropos son la expresión verbal del erotismo cubano. Constituyen esas manifestaciones que no pueden contenerse cuando el atractivo del objeto del deseo se vuelve irresistible y la timidez se olvida.

Composiciones desenfadadas, atrevidas y picantes, a veces de gran carga humorística, otras de una belleza que las hace hasta poéticas porque forman parte de la idiosincrasia nacional, matizan la cotidianidad y le añaden ese componente pintoresco y auténtico que la hace más atractiva.

Cuántas no hemos tenido el placer de escuchar aquello de: “Si cocinas como caminas me como hasta la raspa” y sin poder contener el deseo le regalamos esa sonrisa a quien nos la provocó.

Por lo general son los hombres quienes los lanzan como anzuelo para la conquista, mientras el orgullo femenino se regocija al sentirse admirada y deseada, pero cabe aclarar que no son solamente ellos quienes se deciden a expresar su pensar “papi, estás como el morro, viejo pero interesante”.

¿Pero son todos tan atractivos y gustados para la sociedad?, pues no. Hay personas que no les importa cómo expresarse y llenan nuestros oídos de vulgares insinuaciones que, en vez de alegrarnos el día, nos hacen enfurecernos.

Estos personajes hacen que el gusto hacia un buen galanteo pierda por completo la gracia y se transforme en algo desagradable. No hay nada mejor que ser cómplice de ese gesto que nos avisa que el nuestro cumplió su función, la de halagar.

Seamos como los griegos, que en sus tiempos llenaban de flores a la amada en el alba y pintemos a quien nos atrae con palabras de bellos colores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *