Pañoletas en las montañas

Share Button
Por Osviel Castro Medel | 3 enero, 2020 |
1
FOTO/ Rafael Martínez

Ahora hay un receso obligatorio por las vacaciones de año nuevo pero pronto, el 6 de enero, volverá a vivirse el episodio:  varios niños, con uniforme impecable, tomados de la mano, ascenderán una colina, ubicada en un apartado rincón de Cuba, a más de 800 kilómetros de La Habana.

Irán sonriendo, contando anécdotas… divirtiéndose. Finalmente, después de cruzar ríos o serpentear caminos verdes, llegarán a la escuela, donde seguirán infiltrándose en una computadora o saludando la bandera tricolor.

Así sucederá cada día, hasta julio, en Bartolomé Masó, Buey Arriba, Guisa y en otros cuatro municipios granmenses con montañas, en los que la educación se convierte en uno de los principales estandartes sociales. Así volverá a ser en septiembre.

Claro que en toda Granma la enseñanza es una de las prioridades, pero cuando esta se hace obra palpable en lugares recónditos, surge la admiración y uno comprende mejor por qué se han elevado tanto la cultura y el progreso espiritual en nuestros lomeríos.

“En las montañas de nuestro territorio funcionan 264 centros educacionales, a los que asisten 9 040 alumnos. A esos números podemos sumar los 3 986  niños y niñas del programa Educa a tu hijo, que constituye la primera enseñanza a los pequeños hasta cinco años”, dice al respecto Teresa Pérez Trinchet, directora provincial de Educación.

“En cada una de esas instituciones se ha garantizado, al menos, el funcionamiento de una computadora y un televisor para elevar la calidad de la educación. Lo mejor es que contamos con un reconocido capital humano para impartir las clases, integrado por 2 078 docentes de todas las enseñanzas”, agrega.

Pérez Trinchet acota que los logros de la región montañosa, donde se alcanzan altos niveles de asistencia escolar y docente, se complementan con los de zonas urbanas y rurales del llano.

“Granma cuenta con una de las matrículas más grandes del país: 128 315 estudiantes, diseminados en 1 067 centros. Eso implica mucha dedicación de los educadores; por eso insistimos en la preparación, dedicación y sacrificio de los maestros, para seguir perfeccionando la educación, que va más que la instrucción”.

Precisamente uno de los parámetros que llevó a esta provincia a celebrar el acto nacional por el Día del educador, en diciembre pasado, fue la enseñanza en las llamadas zonas del Plan Turquino.

En esos lugares siempre será mayor el esfuerzo de los educadores y será doblemente hermoso ver a las pañoletas creciendo en supuestas apartadas aulas.

Responder a LeoTR Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  1. Muy interesante. Sin duda alguna ha sido la educación un pilar fundamental en nuestra sociedad. Sólo desearía que se hicieran reportajes de otros lugares intrincados de nuestra geografía granmense, pues la mayoría de los que vemos pertenecen a los municipios que se mencionan en el reporte. Gracias y próspero año nuevo.