Para poner en alto el fondo habitacional

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Por Orlando Fombellida Claro | 2 agosto, 2015 |
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Guisa, GranmaEl reinicio en Granma del otorgamiento de solares para la edificación de domicilios por sus propietarios, es recibido con agrado por la población local, y la motiva a situar en la palestra el tema de la  vivienda en general.

Por esa razón, las máximas autoridades del Partido y el Gobierno en la provincia han abordado el asunto de manera amplia en los medios de comunicación masiva, con énfasis en las políticas existentes en tal sentido: Otorgamiento de subsidios a las personas más necesitadas y lograr que estos se empleen para los fines concebidos.

Permitir la entrega a personas naturales de viviendas cuya construcción la inició el Estado y que por diferentes razones están paralizadas, con el propósito de que puedan ser concluidas por esfuerzo propio.

Legalizar y otorgar el derecho perpetuo de superficie a quienes resultaron afectados por ciclones y otros desastres naturales, y estén construyendo o reconstruyendo sus viviendas por esfuerzo propio en lugares autorizados.

Evitar que el otorgamiento de los subsidios entregados, o que las viviendas asignadas por el Estado a precios subsidiados, se conviertan en fuente de lucro, en lugar de resolver problema habitacional.

Contribuir a evitar las subdeclaraciones y evasiones de los impuestos establecidos.

ANTES Y AHORA

En un artículo titulado La Construcción de Vivienda en Cuba. Antecedentes y Situación actual, el doctor Omar Everleny Pérez Villanueva, del Centro de Estudios de la Economía Cubana, plantea:

“Cuando el gobierno revolucionario tomó el poder en 1959, se encontró con el sector de la vivienda gravemente deteriorado, debido al enorme déficit habitacional, las notables diferencias  entre el campo y la ciudad, la variabilidad de los materiales usados y la existencia de cordones de pobreza en las principales ciudades, sobre todo en Ciudad de la Habana.

Esto permitió que priorizara el mejoramiento de las condiciones de vida en el campo y la erradicación de los asentamientos informales en las ciudades; aunque la vivienda urbana continuó su proceso de deterioro y esto a su vez permitió que el déficit habitacional creciera.

“Las clases más bajas no tenían, antes de 1959, una vivienda medianamente apropiada. Bajareques, barracones, cuarterías o barriadas, llamadas “cuevas del humo”, “barrio de las yaguas”, eran símbolos de la situación social existente”.

Aun sin disponer de información precisa sobre la situación habitacional existente en el actual territorio granmense al triunfar la Revolución Cubana,  no es arriesgado afirmar que si difería en algo de la descrita por el doctor Pérez Villanueva, era para peor.

Aunque no al paso deseado, la construcción de moradas en Granma expone aumento en las últimas tres décadas. Un documento elaborado por la Asamblea provincial del Poder Popular dice que el estimado de viviendas existentes en la localidad en 1984, ascendía a 178 mil, de las cuales el 26 por ciento eran bohíos, y su estado general era crítico, pues solo el 39 por ciento se encontraba en buen estado, el resto clasificaba como mal o regular.

El informe balance del trabajo en el 2014 de la Dirección provincial de la Vivienda, precisa que la cantidad de unidades de alojamiento al cierre de ese año, supera en 93 mil 738 la reportada 30 años atrás.

TENDENCIAS

Mientras se potencia la edificación de domicilios mediante la fórmula denominada por esfuerzo propio,  la tendencia de los que se hacen por empresas estatales, es a descender.

De más de dos mil levantados por esa vía en 2011, descendieron a 395 en el pasado año, y el plan para el actual es de solo 357, cuya ejecución, por cierto, no anda muy bien, al cerrar mayo con solo 85 concluidos, de 139 proyectados hasta esa fecha.

Insuficiente abastecimiento de puertas, purlins, acero 3/8 y alambrón,  módulos hidráulicos,  muebles sanitarios y determinados tipos de conexiones, más problemas organizativos, son las causas principales del atraso.

Tales inmuebles tienen como principales destinatarios  médicos internacionalistas, afectados por eventos meteorológicos, combatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior.

MATERIALIZACIÓN DE LAS POLÍTICAS

Este  año en Granma se han radicado 12 mil 219 casos de solicitudes de subsidios, de los cuales  se aprobaron dos mil 837, cuyo monto  asciende a 110 millones de pesos, dio a conocer Manuel Santiago Sobrino Martínez, presidente de la Asamblea provincial del Poder Popular.

Entre quienes los recibieron, figuran 500 afectados por eventos meteorológicos, puntualizó.

Los requisitos para merecer subsidios son: insolvencia, desde el punto de vista económico,  para solucionar problemas de vivienda, con prioridad a los afectados por ciclones, penetraciones del mar, lluvias intensas,  derrumbes y otras catástrofes naturales; casos sociales críticos,  lo cual demuestra mediante estudio, la correspondiente Dirección de Trabajo.

Por su parte, el Banco de créditos y comercio y el Banco popular de ahorro, aquí, han concedido créditos para la adquisición de materiales de construcción para viviendas, por más de 284 millones de pesos.

AL ALCANCE DE LA MANO

Además de lo reseñado, para convertir en realidad el ansiado y justo deseo de que cada familia cubana tenga un hogar digno, es decisivo desarrollar y consolidar el programa de producción local y venta de materiales de construcción, cuyo nomenclador contempla 145 renglones, la mayor parte de los cuales pueden producirse en esta provincia.

El fabricar bloques, ladrillos, losas para pisos, celosías,  arenas –natural y artificial- piedra triturada, polvo de piedra, tejas de barro,  cemento romano, puzolánico y de bajo carbono, para mencionar algunos, en las localidades y a menor costo que los producidos por la gran industria de materiales, es una ventaja no explotada todo lo posible en este territorio, la cual fue ejemplo en ese quehacer durante los más apremiantes momentos del Período Especial.

CONSERVAR

Tan importante como levantar nuevas casas, es conservar las existentes mediante la oportuna ejecución de labores de mantenimiento, incluidos los edificios multifamiliares, de los cuales en Granma hay 686 en los que se cuantifican una cifra casi igual de ilegalidades, por ejemplo, construcción de cisternas y corrales para la cría de animales, de lavaderos, y enrejado de escaleras.

En algunos previstos a llevar a cabo trabajos de mantenimiento, a saber, impermeabilización de cubierta, o cambio de la red hidrosanitaria exterior,  o pintura,  o todas, si es integral, los vecinos no lo aceptaron, por no incluir trabajar en el interior de los apartamentos, por ejemplo, en la red hidráulica y la red sanitaria, y carpintería.

Sonia Virgen Pérez Mojena, miembro del Comité Central y primera secretaria del Partido en Granma, reflexionó en torno a cuán importante es la convivencia, enfrentar las muestras de egoísmo al hacer algo en beneficio propio en un inmueble colectivo, en detrimento de los demás moradores, y oponerse a beneficiar los edificios, de cuyas consecuencias son responsables, pues se les retira el presupuesto.

Poner en alto el fondo habitacional, requiere esfuerzos, orden y disciplina

 

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