Pobladores de la Sierra Maestra contra el bloqueo

Share Button
Por Sara Sariol Sosa | 28 septiembre, 2016 |
0
Bloqueo a Cuba, Granma
FOTO / Rafael Martínez Arias

Pobladores de la comunidad de Providencia, enclavada en la Sierra Maestra, mayor macizo montañoso cubano, pronunciaron en la tarde noche de este martes una contundente denuncia contra el bloqueo económico, financiero y comercial que sufre la nación cubana desde hace más de medio siglo.

Organizada por delegaciones de base de la Federación de Mujeres Cubana en ese asentamiento, perteneciente al municipio Bartolomé Masó, en la suroriental provincia de Granma, la denuncia tuvo lugar en una tribuna antimperialista, en la cual participaron féminas, cederistas, jóvenes y niños que habitan ese sitio, reunidos en el círculo social.

Quienes alzaron sus voces, con un pleno dominio de cuanto ha afectado a los cubanos la política subversiva de las administraciones estadounidenses, hablaron de la prohibición a los habitantes de esa norteña nación, a visitar a Cuba como turistas, de la negativa de servirse de logros cubanos en la medicina, como el Heberprot-P, medicamento novedoso y único prescrito para la terapia de la úlcera del pie diabético.

Denunciaron, asimismo, que, por el bloqueo económico, Cuba tiene que adquirir bienes a mayores costos, o prescindir de muchos necesarios para avanzar en los programas nacionales y territoriales de desarrollo económico y social.

Particular énfasis pusieron los denunciantes, en el hecho de que, por culpa del bloqueo, se ha visto limitado el proyecto cubano de mejoramiento de las comunidades serranas, las cuales presentan hoy deterioro en las vías de acceso y el transporte, soluciones que requieren de inversiones millonarias.

En Providencia, una comunidad que abarca un área de 82 kilómetros cuadrados, y agrupa a dos mil 363 habitantes, solo accede un transporte tres veces por semana, y para aumentar los viajes se requiere de vehículos de gran tracción.

En otros sitios de la montaña la frecuencia de viajes es aún inferior, pues a pesar de la prioridad dada por el país a las zonas serranas, no se cuenta con los recursos suficientes para adquirir todos los medios de transporte necesarios, los cuales, por demás, sufren deterioro en tiempos relativamente cortos, por lo abrupto del acceso entre muy empinadas colinas.

En Providencia, una comunidad que la Revolución hizo nueva tras el paso en 1963 del devastador ciclón Flora, precisan hoy de reparación muchas de las viviendas (más de 60) que entonces les fueron entregadas a los pobladores, con muebles, herrajes y utensilios de cocina, y otros diversos medios.

Si Cuba no estuviera constantemente hostigada por la nación norteamericana, ese programa de mejoras se hubiera multiplicado, pero téngase en cuenta cuánto debe invertirse no solo en materiales, sino en su traslado incluso hasta otros sitios montañosos parapetados hasta más de mil metros sobre el nivel del mar.

No obstante, las comunidades montañosas, gracias a un esfuerzo titánico del país, cuentan hoy con elementales servicios básicos.  En el Consejo Popular de Providencia, por solo citar ejemplo, su gente es atendida en siete consultorios médicos, cinco de ellos con médicos y enfermeras (los otros dos con enfermeras) formados por la Revolución, y que cada día se esfuerzan porque prime allí una vida más sana.

En Providencia, aún con las limitaciones que implica el bloqueo, desde hace años está en cero la mortalidad infantil, y los niños con una atención esmerada, tienen por demás escuelas habilitadas con los recursos imprescindibles para cursar la primera enseñanza, y la garantía de continuidad de estudios en centros ubicados en otras zonas.

Como asegurara Ernesto Rodríguez Gutiérrez, presidente del Consejo Popular, más pudieran tener si no fuera por el obstinado bloqueo imperialista.

En la tribuna imperialista participó Teresa María Amarelle Boué, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas en el país, su homóloga en Granma, así como las máximas dirigentes del Partido y el Gobierno en Bartolomé Masó.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *