Polvo del Sahara acompaña fase pos-COVID-19 en Santiago de Cuba

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Por Prensa Latina (PL) | 23 junio, 2020 |
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FOTO/Martha Cabrales Arias

Santiago de Cuba, – Un cielo absolutamente plomizo y una alta temperatura agobiante acompañan hoy a los santiagueros en la sexta jornada de la primera fase de la recuperación pos-COVID-19, cuando el polvo del Sahara es una realidad que casi “se toca con las manos”.
Basta una salida breve a la calle o al patio de las casas para apreciar esa bóveda gris que se cierne sobre las cabezas e impide contemplar a las montañas que circundan a la urbe y son parte, con su verdor de múltiples matices, de la cotidianidad de los lugareños.

Solo al filo del mediodía, algunos rayos de sol lograron penetrar a duras penas la densa capa que hace añorar los azules y blancos del paisaje celeste con sus nubes, al igual que la remota posibilidad de unos aguaceros que refresquen el ambiente.

Aunque avisados por los pronósticos del Instituto de Meteorología (Insmet), los habitantes de la ciudad no se habitúan a estas circunstancias del tiempo, máxime cuando concurren con los primeros pasos en la etapa inicial hacia la nueva normalidad, luego de tres meses de rigurosas restricciones impuestas por la pandemia.

La circulación de ómnibus, la apertura de negocios particulares y comercios estatales, junto con la mayor presencia de personas en los espacios públicos, indican un paulatino retorno a rutinas de siempre.

Pero en ningún momento descuidar precauciones como el lavado de las manos y la desinfección del calzado, la toma de distancia y el uso del nasobuco.

No obstante, mantener en el rostro ese aditamento que deviene valladar frente al SARS-COV2 se torna un reto a la voluntad individual, cuando el intenso calor clama por retirarlo y respirar entonces a pleno pulmón, sin limitaciones.

Según los expertos, esta situación se extenderá por una semana, aproximadamente, y abarcará la zona oriental del archipiélago, con una alta concentración de partículas de polvo que no se apreciaba en los últimos 50 a 60 años y de la cual es preciso protegerse por sus efectos nocivos para la salud.

Aunque resulta normal, según los especialistas del Insmet, en la segunda quincena de junio, el mes de julio y primeros 15 días de agosto, esta “invasión” del distante polvo del Sahara llega en muy mal momento, cuando los cubanos del Oriente lidian a brazo partido con los últimos coletazos en el país de esta oleada del nuevo coronavirus.

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