Por la devolución de la Base Naval ocupada por EE.UU. en Cuba

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Por Yasel Toledo Garnache | 21 febrero, 2016 |
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La Base Naval de Estados Unidos en Guantánamo, Cuba, tiene una extensión de 114 km2, y es uno de los principales obstáculos para la normalización de las relaciones entre ambos países.
La Base Naval de Estados Unidos en Guantánamo, Cuba, tiene una extensión de unos 117 km2, y es uno de los principales obstáculos para la normalización de las relaciones entre ambos países.

Con la presencia de jóvenes cubanos y extranjeros, se desarrolló, este 20 de febrero, la primera edición del espacio teórico Guantánamo nuestro, en la escuela General Luis Ángel Milanés, de Bayamo, convocado por la Delegación del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos en Granma.

La conferencia inaugural estuvo a cargo del Máster en Ciencias e historiador de Guantánamo José Sánchez Guerra, quien refirió peculiaridades del mencionado sitio militar, uno de los principales obstáculos para la normalización de las relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU., junto al bloqueo económico impuesto al archipiélago desde hace más de 55 años.

Explicó que, por sus condiciones naturales y posición geográfica, la bahía había despertado el interés de Gran Bretaña en fecha tan lejana como 1741.

En esa ocasión, atacaron con más de siete mil hombres, incluidos alrededor de 600 estadounidenses, entre ellos el hermano mayor de George Washington, quien luego fue presidente de EE.UU. Pero debieron marcharse con las manos vacías, por la fuerte resistencia de los soldados españoles y de los criollos, quienes se defendieron hasta con lanzas y machetes., y les ocasionaron alrededor de dos mil bajas.

Refirió que, aunque la base en poder de EE.UU. se oficializó en 1903 gracias a la Enmienda Platt, esa situación existía desde 1898.

“Desde ahí han partido agresiones hacia varios países de América Latina y operado 22 organizaciones contrarrevolucionarias, incluidas 14 dirigidas directamente por la Cia y han sido torturadas cientos de personas, de más de 20 naciones. Las labores militares y otras cuestiones han provocado numerosos daños ambientales y de otro tipo. Antes de 1959 llegaron a existir en Caimanera, el poblado cercano, unos 50 prostíbulos.

“El lugar incluye un complejo aeronaval y otros modernos centros en los que llegaron a laborar cerca de 12 mil individuos de Cuba y de otros países caribeños. En la actualidad, no trabaja ningún cubano allí.

“Su etapa de más esplendor se ubica entre 1939 y 1958, cuando se desarrollaron la mayor parte de las inversiones, y desempeñó un papel importante en la Segunda Guerra Mundial, entre 1939 y 1945”, manifestó

Agregó que Fulgencio Batista fue el único presidente del país que visitó el sitio, en 1954, lo cual demuestra que su existencia era una vergüenza para las autoridades de la época, a pesar del carácter entreguista de las mismas.

El también presidente de la Unión de Historiadores de Cuba en territorio guantanamero, recordó que la firma de la Enmienda Platt, documento legalizador de la base y de otros males a principios del siglo XX, se logró mediante la imposición del gobierno residente en Washington.

El destacado investigador enfatizó que la bahía es el recurso natural y económico más importante de toda la provincia de Guantánamo, favorable para un amplio movimiento marítimo, pues mide 125 kilómetros (km) cuadrados de extensión, 20 km de largo, con un calado natural muy profundo y es un sitio, por su ubicación, poco frecuentado por huracanes, con una especie de anticiclón permanente que lo protege. Sin embargo, su permanencia en poder de Estados Unidos impide el aprovechamiento para el desarrollo de la región y la mejoría del pueblo.

Subrayó que Barack Obama, mandatario de EE.UU. solo ha expresado su voluntad de cerrar la cárcel, pero no de abandonar el territorio y devolverlo a los cubanos.

Durante la jornada, el escritor bayamés Luis Carlos Suárez leyó la Declaración oficial, que manifiesta la voluntad de contribuir al mayor conocimiento y conciencia sobre la justicia de que devuelvan al país el territorio ocupado por la Base.

“La dignidad no pasa de moda ni es negociable. La lucha por rescatar ese territorio implica también no ceder ante la injusticia y la prepotencia.

“Convocamos a otras presencias solidarias, amantes de la justicia en todo el mundo, a acompañarnos en esta batalla. Desde esta histórica tierra, donde nació el Padre de la Patria, decimos Guantánamo es nuestro”, concluyó.

El espacio se desarrollará de manera bimestral y forma parte de la iniciativa En nombre de la paz, realizada en territorio granmense desde hace casi seis años, que inaugurará en marzo Rompiendo el bloqueo, para favorecer la divulgación de las consecuencias de los impedimentos financieros aplicados por EE. UU. a la Mayor de las Antillas.

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