Por una vida plena

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Por María Valerino San Pedro | 24 noviembre, 2015 |
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Baja visión, BayamoIrsa Esther Boza Mora es una mujer delicada, pero sumamente fuerte, ha tenido que imponerse a los azares del destino, pues desde niña padece diversas patologías visuales.

Laboró durante años en la biblioteca del entonces Instituto Superior Agropecuario de Bayamo, en la suoriental provincia cubana de Granma, donde se jubiló en 1991 precisamente por las enfermedades de sus ojos: glaucoma, catarata, hipermetropía y ángulo estrecho, que la sitúan en el grupo de las personas con baja visión.

“Llevo dos años en esta consulta, -afirma Irsa Esther- valoro muy eficiente el trabajo de las doctoras Yanna y Gladis, noto mejoría, aunque me estoy adaptando a la lupa y a las demás ayudas ópticas que me entregaron.

“Son bastante preocupados aquí, atienden incluso a mi esposo que es ciego, y nos dan apoyo sicológico, pues estos padecimientos causan depresión.”

Criterios similares escuchamos de Ofelia Ríos Medina, aquejada de Retinosis Pigmentaria y de Maité Sánchez, mientras Ramón Cedeño Leyva, quien asiste por vez primera a la consulta de baja visión, dice estar optimista, porque ha escuchado magníficas referencias de este colectivo.

La consulta de Baja visión lleva funcionando en Bayamo unos 10 años, pero es a finales de 2013 que se consolida y estabiliza su equipo, además se enriquece tanto con medios materiales, como con conocimientos.

Hay 298 pacientes con el diagnóstico de baja visión, atendidos hasta septiembre, de ellos 37 son niños y 261 son adultos

La Doctora Yanna Díaz Hernández, especialista de primer grado en Oftalmología, y jefa de la consulta provincial de Baja visión, valora de mucha profesionalidad y humanismo al colectivo que asume tan importante tarea.

“El equipo de Baja visión –explica- está conformado por oftalmólogas, sicóloga, licenciados en optometría y óptica, rehabilitador visual, enfermero y estimuladores visuales en las escuelas especiales para niños con baja visión y ciegos, un estimulador de orientación y movilidad en el caso de los niños ciegos totales o legales, y dos profesores de apoyo en la provincia.

“La consulta radica en el Centro Médico Ambulatorio del hospital provincial Carlos Manuel de Céspedes, en el servicio de Oftalmología, atendemos todos los pacientes que remite el oftalmólogo del área de salud y otras subespecialidades, y valoramos y diagnosticamos si son o no de baja visión, además damos el seguimiento posterior en las escuelas y comunidades.

“Hay 298 pacientes con el diagnóstico de baja visión, atendidos hasta septiembre, de ellos 37 son niños y 261 son adultos, ya están rehabilitados 278, que representan un 94 por ciento.”

La doctora confirma que desde septiembre de 2014 la escuela de baja visión funciona en la “Ernesto Che Guevara”, de Bayamo, donde se ha unificado el programa de sordos y de niños con baja visión y ceguera.

A ellos les corresponde atender a los niños con baja visión que están en esa escuela especial, y darles seguimiento cuando se rehabilitan e insertan en la enseñanza regular. En estos momentos en la provincia hay 29 niños incluidos en la enseñanza regular, de ellos 15 baja visión y 14 ciegos.

La prevalencia de discapacidad visual en Granma es de 31 mil 473 pacientes, tres mil 48 de ellos dispensarizados

Entusiasmo y un alto sentido de pertenencia se percibe en la doctora Gladis Cuadrado Frías, especialista de primer grado en Oftalmología, quien expresa:

“En el servicio ayudamos a que las personas se rehabiliten no solo visualmente, sino social, y espiritualmente, porque es una consulta multidisciplinaria.

“Es nuestro objetivo preparar al paciente, lograr que el rehabilitado haga una vida social lo más cercana a toda la plenitud, con confianza en sí mismo y con habilidades para acceder a sus expectativas, a sus metas de vida, sin tener la barrera de su dificultad visual.

“Nos estimula sobremanera poder hablar hoy de logros como: tener rehabilitados el 94 por ciento de pacientes con baja visión, mayor cantidad de pacientes captados sobre todo en edades tempranas, ya suman nueve niños en estimulación precoz, o sea, captados antes de los 6 años de vida; fortalecimiento del Programa de la Retinopatía de la prematuridad, y aumento de ayudas ópticas como lupas, telescopios, microscopios y ayudas no ópticas como filtros.

En Granma hay con baja visión dos mil 344 personas, ciegos de baja visión 797 y sordo ciegos 155 casos.

“También, tener un grupo de pacientes diagnosticados con baja visión que hoy están incorporados a la enseñanza normal, incluso tres a la universitaria, dos ciegos y uno con baja visión.”

Gladis reseña que la labor que llevan a cabo es de conjunto con Educación, la Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales.

La Licenciada Elisabeth López Rivero, sicóloga de la consulta atesora bonitas y conmovedoras experiencias, porque “resulta un privilegio poder ayudar a personas a asimilar el diagnóstico y acceder a rehabilitarse y a representarse a sí mismo como alguien útil, capaz de desarrollar en toda su potencialidad lo que necesita para hacer una vida adecuada, lo más plena posible.

La provincia de Granma es la segunda del país donde su población es la más joven, solo un 12 por ciento del total, más de 836 mil 730 habitantes, superan los 60 años, y aún así la prevalencia de discapacidad visual es de 31 mil 473 pacientes, tres mil 48 de ellos dispensarizados.

El doctor Arael Polanco Fontela, responsable del Grupo provincial de la especialidad de Oftalmología en Granma, agregó a esos datos que en el territorio hay con baja visión dos mil 344 personas, ciegos de baja visión 797 y sordo ciegos 155 casos.

Polanco resalta el desempeño del equipo de Baja visión, subespecialidad que apoya al paciente cuya refracción es por debajo de 0,3 en el mejor ojo.

“En el transcurso de 2014 se insertaron las consultas de edad pediátrica en el subprograma, y en estos momentos se hacen pesquisas a los niños en consultas de Oftalmología a los seis meses, 18 meses, 3 años y 8 años, con el objetivo de identificar problemas que anteriormente solo se descubrían en edades universitarias.

“Contribuyen al funcionamiento de este proyecto que se desarrolla en la provincia 25 oftalmólogos de las áreas de salud.”

Para Irsa Esther, Ofelia, Maité, Ramón y otras muchas personas aquejadas de Baja visión se abren perspectivas en la provincia y nuevas esperanzas para una vida más plena.

FOTOS / Rafael Martínez Arias

Baja visión, Bayamo 4 Arael Polanco Fonteja, Bayamo
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