Pronóstico nada reservado

Share Button
Por Orlando Fombellida Claro | 5 junio, 2020 |
0
Huracán Michael.FOTO/El Nuevo día

El 1 de junio en curso inició la temporada ciclónica de este año en la denominada área geográfica de interés para Cuba, formada por el Atlántico tropical, el Golfo de México y el mar Caribe, la cual se extiende hasta el 30 de noviembre.

Colegas de José Rubiera dentro y fuera de nuestro país plantean que será activa y pronostican la formación en la cuenca del Atlántico tropical de 15 ciclones tropicales; 10 en el océano Atlántico, dos en el mar Caribe y tres en el Golfo de México.

En cuanto a Cuba, plantean que la probabilidad de que sea afectada al menos por un huracán, es del 60 por ciento.

Pronósticos al fin, puede suceder como en el béisbol, aunque las variables para hacerlos son totalmente diferentes, que se cumplan con bastante o poca exactitud.

Ante esa posibilidad, la única opción valedera es adoptar todas las precauciones posibles para mitigar el impacto de fuertes vientos e intensas lluvias, en caso de ocurrir.

La sapiencia popular dice: más vale prevenir que lamentar, traducida, en este caso, como: la prevención y preparación ante huracanes salvan vidas, preservan recursos y cuestan poco.

El programa de comunicación para la reducción de desastres en Cuba subraya que el estar prevenidos y preparados para contingencias de esa índole, implica reducir al mínimo las pérdidas humanas y materiales.

Por tanto, en el caso de las medidas preventivas siempre serán menores los gastos para ejecutarlas, que lo que se puede perder al paso de un meteoro.

Y algo muy importante, desde el punto de vista psicológico el impacto será mucho menor, mientras  más efectivas sean las acciones preventivas que se tomen y  más confianza se les transmita a  las personas desde tiempos normales, remarca el documento mencionado.

Se sabe que el enfrentamiento a la enfermedad respiratoria Covid-19, centra en la actualidad la máxima atención de las autoridades políticas y gubernamentales de Cuba en todos los niveles de dirección, pero es preciso dedicarle atención a la preparación para situaciones de eventos hidrometeorológicos extremos.

En esta etapa, corresponde a todas las estructuras desempolvar sus correspondientes planes al respecto y comenzar a ejecutarlos, por ejemplo, poda de árboles que amenazan inmuebles, tendidos eléctricos y telefónicos, limpieza de registros y alcantarillas, inspeccionar estado de almacenes.

Dentro de un mes, el 7 de julio venidero, se cumplirán 15 años del paso por una porción del sur de Granma del huracán Dennis, que dejó el triste saldo de 16 muertos, miles de viviendas destruidas y pérdidas materiales millonarias.

El hombre no puede evitar la formación de huracanes, pero sí puede mitigar el impacto de sus fuertes vientos y lluvias acompañantes, con la adopción de las medidas adecuadas. Hacerlo es de inteligentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *