Protagonismo granmense en Panamá, pero…

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Por Leonardo Leyva Paneque | 8 febrero, 2019 |
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Blanco Matos podría ser el abridor frente a los Cardenales / Fotos Roberto Morejón (Jit)

Con la última derrota ante Charros de Jalisco, el equipo Leñadores de Las Tunas se puso al borde de la eliminación en la Serie del Caribe Panamá 2019, que transcurre en el estadio Rod Carew, de la nación centroamericana.

Como se ha hecho habitual en los últimos años, la ofensiva de los cubanos se ha visto maniatada y sin recursos frente al pitcheo de los rivales, así lo confirman las cinco carreras anotadas en tres partidos.

Para tener una idea más exacta del discreto desempeño de sus bateadores, entre Yordanis Samón Matamoros y Alfredo Despaigne Rodríguez se reparten nueve de los  escasos 19 incogibles.

Por cierto, el slugger Despaigne ha respondido a las expectativas, al impulsar cuatro de las cinco carreras de su elenco; además, fue clave en el único éxito que consiguieron en su estreno ante los mexicanos, con pizarra de 3×1.

En ese partido del 5 de febrero, el dos veces monarcas con los Halcones de Softbank en la Liga profesional japonesa remolcó tres anotaciones, en respaldo al diestro Lázaro Blanco Matos, que ejerció pleno dominio durante siete sólidas entradas, para confirmarse como el mejor lanzador del béisbol cubano actual.

De todas maneras, el notable aporte de los granmenses no ha sido suficiente; mientras al grupo que encabeza el mentor Pablo Alberto Civil Espinosa le ha costado integrarse como equipo, a la postre, más importante que cualquier mérito individual.

Los Leñadores, que exhiben una victoria y dos reveses, corrían el riesgo de quedar sin opciones, este viernes,  antes de concluir la etapa regular, si los venezolanos Cardenales de Lara (2-0) vencían a la nave mexicana (1-2).

Sin embargo, con un triunfo de los Charros revivirían, aunque obligados a imponerse a los Cardenales, este sábado, para buscar ventaja en un triple empate, después de desentrañarse la enrevesada fórmula del TQB.

Nada, que mientras hay vida, hay esperanza. Esperemos.

Despaigne ha hecho quedar bien a quienes siguieron apostando por él

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