Proveer de plenitud la vida

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Por Sara Sariol Sosa | 3 agosto, 2016 |
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Sara Virgen TamayoCualquier entrevista con Sara Virgen Tamayo, aquella mañana del reciente 26 de Julio, fue infructuosa. Sus ojos permanecían inundados de lágrimas; sus manos, en esfuerzo soberano por vencer el temblor, fueron a refugiarse en el pecho, y sus labios temblorosos, apenas pudieron dejar escapar un Gracias Fidel, que, aunque tenue, salió con la inmensa fuerza de esas cosas que, más que con palabras, se dicen con el alma.

Así se mantuvo ella, durante la inauguración de su vivienda, una de las llamadas células básicas, que el Estado cubano regala desde el 2012 a las personas de escasos ingresos económicos, mediante el programa de subsidios.

Ubicada en la calle 24 del bayamés reparto Camilo Cienfuegos, la confortable morada, de placa, persianas de aluminio, baño interior, muebles también obsequiados por el Sistema de Seguridad Social cubano…, fue para Sara, como para otros muchos granmenses, el más sensible regalo que pudieran recibir, y como si fuera poca la trascendencia del hecho, en las jornadas de homenaje al Día de la rebeldía nacional.

IMPACTOS

Desde el inicio del programa de subsidios, en el año arriba citado, la provincia de Granma ha evaluado más de 29 mil casos, radicados cerca de 14 mil y más de tres mil aprobados con un financiamiento superior a los 154 millones de pesos, que resultan de una parte de los ingresos de la venta liberada de materiales de la construcción

Alrededor de dos mil casos ya han sido resueltos, lo que igual a decir nuevas y confortables viviendas edificadas, entre estas más de 500 para afectados por eventos climatológicos.

Para el presente año, el territorio planificó terminar mil 132 núcleos habitacionales, de estos 231 concretados al cierre del primer semestre.

Aunque, como para Sara Virgen Tamayo, y otros tantos beneficiados, e programa, uno de los de mayor alcance social que desarrolla hoy el país, merece infinitos aplausos, autoridades de la provincia han reconocido irregularidades que han impedido en este un mayor avance.

Un reciente análisis en el órgano de Gobierno, situó entre frenos que ya se enfrentan, el incorrecto seguimiento del tema por parte de los gobiernos municipales y las direcciones de la vivienda a esa instancia; incongruencias entre la demanda de determinados recursos y el plan establecidos por la Empresa de Comercio y demoras en la certificación de habitables de las células básicas.

A esas situaciones se puede añadir el hecho de que todavía es insuficiente, por diversas causas, de la inclusión de casos o afectaciones de adversos eventos naturales.

Pues las construcciones realizadas por ese concepto, solo representan el 15 por ciento del total, a pesar de que restan cerca de dos mil afectados pendientes, un segmento con prioridad en el programa de marras.

PRODUCIR MÁS SUBSIDIOS

Además de una estrategia que le permite resolver las dificultades señaladas, Granma procura consolidar la producción de materiales locales de la construcción.

Favorecen tal propósito la disponibilidad de 18 nuevos molinos de martillo para la producción de áridos finos, con alcance para todos los municipios, los que logran una capacidad de producción por esa vía, de no menos de 240 metros cúbicos mensuales del material más.

Cinco localidades, además, cuentan con un molino de mandíbula para producir áridos gruesos, en tanto Bayamo, capital provincial, espera recibir otros seis, mediante proyecto de colaboración, para utilizarlos, también en el reciclaje de escombros.

Impactarán en la actividad, asimismo, la entrada de tres hormigoneras, cubos de albañilería, palas, vagones, materiales para la fabricación de moldes para tanques y bloques, medios de protección y otros útiles.

Se ha logrado, a la vez, una mayor inserción del sector no estatal a la producción, se rescataron carpinterías en desuso, y se instrumentó un nuevo sistema de evaluación de la calidad de los productos terminados, entre otras acciones.

La reanimación de esa industria, se traducirá en el abaratamiento del costo de los materiales, y por ende contribuirá con la voluntad de la provincia de construir las células básica solo con recursos provenientes de la producción local.

Ello significa que una célula puede concebirse con un costo aproximado entre 40 mil y 50 mil pesos, prácticamente la mitad de lo dispuesto en años anteriores.

Así, más personas de bajos ingresos podrán beneficiarse con este programa, que exige rigor y mucha voluntad, y recibe a cambio el amor y agradecimiento infinito de aquellas personas y familias, a las cuales, como a Sara Virgen Tamaño, les ha proveído de plenitud la vida.

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